lunes, 13 de octubre de 2014

"De mi diario...", noticias desde Murcia, 1.905.



"19 de agosto de 1.905, sábado: llegué aquí con un ayudante español y tuve una cálida bienvenida en todos los sentidos. Los queridos obreros tenían mucho que contarme desde la última vez que los vi, y el fervor espiritual de varios creyentes en la reunión hablaba de cómo el Señor ha hecho su obra en esta oscura ciudad.

El domingo fue un feliz día de cultos, y el lunes, después de un ocupado día, mis dos colaboradores me dejaron al cargo del trabajo mientras ellos buscaban descanso y un cambio de aires, que estamos seguros que el Señor se lo dará, por las muchas oraciones y amorosos deseos que les acompañaron desde estos cariñosos murcianos.

El martes hizo bastante calor, y ¡tuve que batallar contra los mosquitos!

El miércoles, a las 4 de la madrugada, antes del alba, cinco de nosotros nos dispusimos a viajar a un pueblo llamado Fortuna, al cual llegamos a las 8 de la mañana, y encontramos un bonito y amplio salón con pequeñas habitaciones. Pero a pesar de un paseo encantador, la Naturaleza no pudo aguantar más, y nos vimos obligados a tomar refugio en una siesta, tan pronto como el lugar estuvo listo. ¡Qué sueño tan reparador! cuando las cosas parecen peor, gracias a un poco de descanso, los asuntos se vuelven con un aspecto más alegre, y así fue con nosotros. Después de una cena improvisada leímos de la maravillosa provisión de Dios para su siervo (1º Reyes 17); estas pruebas fueron sin duda preparación para alguna utilidad futura.

A las 5 de la tarde, una pandilla de niños vinieron, y tuvimos una pequeña reunión, después de la cual fuimos a echar un vistazo por los alrededores y así visitar a nuestros vecinos: primero de todo, en la posada principal conocimos al doctor del pueblo; después la casa de un rico propietario, quien nos mostró gran amabilidad, y desde luego, tuvimos que ver y admirar cada habitación de su bonita casa de campo; después nos dirigimos al gran almacén de almendras, donde fueron muy amables y corteses, pero uno podía ver que el lugar es apropiadamente llamado Fortuna, ya que todos parecen estar empeñados en ganar dinero. Todos asentían que el Evangelio era lo que querían, pero "los cuidados de esta vida..." De todas formas, la mayoría de los jefes vinieron por la noche a la reunión. Unas 200 personas estuvieron presentes, pero el ruido de fuera y el movimiento de dentro la hizo difícil. Uno tras otro los hermanos hablaron; pero no era muy alentador cuando escuchaban, "Ah, si sólo hablaras más claro, y nos dijeras que tenemos que hacer y que significa todo eso, entonces nos convertiríamos;" por otro lado, fue agradable escuchar a un robusto trabajador decir, "vine la semana pasada y me encontré las puertas cerradas, y estuve muy disgustado, porque yo no vengo por los folletos, vengo porque me gustan las reuniones; no quiero fiestas ni diversiones."

El jueves por la mañana a las 4 ya estábamos de nuevo en la carretera hacia casa. ¡Oh, qué lujo nuestra pequeña casa de misión con su té, baño y descanso! seguramente muchos de nosotros somos ¡muy naturales y terrenales en nuestros deseos! pero el gozo de su servicio nos anima por encima de todos los pequeños inconvenientes, ya que es tal el privilegio de llevar las buenas nuevas a otros. Quiera el Señor hacernos reales y salir para su servicio.

Unos pocos vienen a la oración cada mañana de 8.30 a 9.30. Algunas veces los trabajadores apartan una hora para estar presentes, y el Señor nos da un buen tiempo de oración, alabanza y lectura.

Día 25. Algunas mujeres vinieron...

 

(Continuará)

(Jessie Mathews)

 

(Publicado en la revista "Gleanings from Spain", núm 10, octubre de 1.905, traducido del inglés)

lunes, 6 de octubre de 2014

"Noticias desde Albacete", octubre de 1.905.



"Durante las pasadas semanas el trabajo por aquí ha estado a cargo de los hermanos españoles solamente, quienes cuentan que la ciudad misma, tanto como los pueblos de alrededor están más profundamente interesados y sedientos del evangelio; tanto es así, que, no pueden ir a todos los pueblos a los que han sido invitados. Parece triste que estas personas deseosas sean tratadas así, por eso ellos nos han pedido muchas veces venir y enseñarles, pero no podemos ir, simplemente porque aquí somos pocos obreros, y el trabajo ya es más del que puede ser hecho. La obra, la cosecha y los obreros son del Señor; "orad pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies".

El otro día una jovencita, hija de uno de los hermanos aquí, murió de manera súbita. Su muerte, como la de casi todos los creyentes en este país, ocasionó mucho revuelo entre los católicos romanos; ellos dicen que nosotros enterramos a los que pertenecen a nuestra fe como si enterráramos a un perro, de una forma no ceremonial y, por tanto, sin sentimiento. Ciertamente tenemos menos ceremonia que la que ellos tienen; y no lo sentimos tanto como ellos. Nosotros nos regocijamos; ellos lamentan, y con buena razón.

El funeral tuvo lugar pronto después de que la pequeña murió; el carruaje, que era alquilado para trasladar los restos al cementerio, apareció a su debido tiempo, habiendo colocado una gran cruz de madera, por lo que se le pidió al conductor, francamente y firmemente que la quitara. Él lo hizo de mala gana, ante el horror y disgusto de aquellos que pretenden adorarla. Después el ataúd fue colocado en el carruaje, el conductor condujo quietamente a través de las calles en su camino al cementerio, mientras los dolientes le seguían detrás, esto dio un noble testimonio de su fe en Cristo.

Los sacerdotes tenían una gran rabia, y aunque ellos fallaron al evitar el funeral a través de una orden civil, sí que mostraron su oposición."

James Houston

 

(Publicado en la revista "Gleanings from Spain", núm 10, octubre de 1.905, traducido del inglés)

 

Foto: Postal antigua de Albacete

lunes, 29 de septiembre de 2014

"Vivencias de la familia Fernández Gallego" por Esther Fernández Gallego.




Presentamos el libro: "Vivencias de la familia Fernández Gallego" de reciente edición, julio de 2014, y donado al archivo de las asambleas en Madrid. En él se recuerda la historia de Cecilio Fernández y Nieves Gallego, uno de los primeros matrimonios misioneros españoles de las asambleas en España.

 

Dedicatoria: "Primeramente dedico esta obra a Jesús, mi Señor y Salvador. Seguidamente lo consagro a la memoria de mis amados padres, padres modelos, cariñosos y hábiles, por la Divina Gracia, para guiar a sus hijos en el temor de Dios.

Se extiende un reconocimiento a mi querido sobrino Federico que tanto me animó para escribir esta hermosa historia de sus queridos abuelos Cecilio y Nieves." (Esther Fdz. G.)

 

Del prólogo: "... Se observa una gran y admirable labor en la recolección de datos que muestra un trabajo laborioso en extremo en su búsqueda y muy importante en el detalle de nombres de obreros y misioneros dando a conocer sus trabajos, cultos, predicación del Evangelio, lugares de residencia, contactos, etc..." (José Perera)

martes, 10 de junio de 2014

Noticias desde Zaragoza, Septiembre de 1.905


 
"Uno es a menudo ayudado y animado por la fe sencilla de alguno de los queridos españoles.

La esposa de un comerciante convertido relata lo siguiente:

"Poco a poco estoy aprendiendo el significado de estas palabras "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias." (Fil 4:6); pero mi marido conoce mucho más sobre eso que yo. La otra mañana no teníamos nada en la casa para darle a los niños en el desayuno, y tampoco dinero para comprar. Mientras se vestía, mi marido dijo, "Pide al lechero que te de leche a cambio de un par de botas, y el Señor proveerá mientras el día avanza". Esto hicimos, y estuvimos orando juntos. Mi marido entonces fue a la tienda. Pero... nuestra fe iba a ser probada un poco más, porque él tuvo la desgracia de cortarse la parte superior de uno de sus dedos. Viendo que era un accidente serio, yo empecé a gritar, "Estamos peor que nunca; sin dinero y sin mano para trabajar."

Mi marido de nuevo repitió un versículo de la Biblia, y entonces corrió al hospital. Pensando que él había ido a un doctor y en lo que costaría, a su regreso dije, "¿Cómo pagaremos al doctor ahora que tú no puedes trabajar?" "¡Oh!", me dijo, "no hay nada que pagar porque yo haya visitado el hospital. Nuestro Padre en los cielos sabe cómo arreglar todo; lo que él nos manda es para nuestro bien; y lo que es más maravilloso es que no siento dolor; y nosotros sabemos que todo obra para el bien de los que aman a Dios."

"A las dos horas un hombre que vivía lejos llamó para pagar un billete de larga-estancia (unas 5 libras). Sólo podíamos agradecer al Señor por haberle puesto en su corazón el venir ese día cuando nuestra necesidad era tan grande. Desde entonces nuestra fe ha sido a veces probada, pero el Señor siempre provee fielmente."

Este querido hermano ha aprendido a conocer a Dios como su Padre, y también a escucharle en su Palabra. Cuando él vino a decirme que su bebé había muerto, dijo: "Sabiendo que ella no se pondría mejor, y siendo incapaz de soportar el intenso sufrimiento, me encerré en una habitación y oré al Señor que se la llevara pronto con él. Mi oración fue respondida, y solo puedo decir, "Señor, gracias, porque tú has hecho conforme a tu voluntad".

"Si nuestra fe fuera más sencilla

Le escucharíamos en su Palabra,

Y nuestra vida sería como el alba

en la presencia de nuestro Señor."

Dios se deleita en nuestra dependencia que como niños tengamos fe y confianza.

Abraham cuando fue llamado para ofrecer a su hijo Isaac para ser sacrificado, obedeció, y tomó su navaja para hincársela. Fue entonces cuando oyó la voz del ángel del Señor, diciendo, "no pongas tu mano sobre el joven, ni le hagas nada; porque ahora sé que tienes temor de Dios, viendo que no me has rechazado a tu hijo, tú hijo único..." Hebreos 11:17 dice, "Por fe Abraham cuando fue probado ofreció a Isaac... confiando en que Dios era capaz de resucitarle de los muertos." Dios se deleitó al ver la fe de su siervo, y después le habló como amigo.

En este ejemplo vemos la obediencia de la fe, y este privilegio puede ser nuestro hoy, porque el Señor dijo, "Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando"."

 

Fdo. Ellen Heighes.

 

(Publicado en la revista "Gleanings from Spain", núm 10, octubre de 1.905, traducido del inglés)

 

miércoles, 28 de mayo de 2014

Noticias desde Béjar, Salamanca, 1.905. (II parte y última)




"... Los siguientes son algunos de los pueblos que hemos visitado:

 

Navacarros: es un pequeño lugar, bonitamente situado entre las colinas, donde siempre somos bien recibidos. Viajamos por la tarde, y nos quedamos para la reunión de la noche, que estuvo bien atendida, considerando la época del año, cuando todos están ocupados con la cosecha.

 

Fresnadosa: es otro lugar favorablemente dispuesto para el Evangelio, y tanto hombres como mujeres escuchan bien. Aquí podemos celebrar una reunión en la "plaza" o donde queramos, ya que el Alcalde no está en nuestra contra, y el cura tiene poca influencia en las personas. El maestro de escuela tiene las Escrituras, y las lee regularmente; oramos que puedan hacerle "sabio para salvación".

 

Calzada: la visitamos una tarde, pero como todos los habitantes estaban  ocupados en los campos, solo repartimos literatura y nos fuimos.

 

Valdijadero: este pueblo, raro es decirlo, no tiene cura, y por tanto tenemos mucha libertad, pero hay mucha indiferencia, y aunque todos escuchan con atención al mensaje del Evangelio y confiesan que es la verdad, aún así no lo obedecen; ¡oh! cómo deseamos verles despertar a un sentido de su necesidad, y oírles llorar de convicción, "Hombres y hermanos, ¿qué haremos?"

 

Orcajo de Monte Mayor: es un lugar más grande y más fanático, y sufrimos gran oposición de parte de las mujeres, pero Dios nos dio la victoria; encontramos a unos pocos que estaban ansiosos de oír el Evangelio.

Otras ciudades han sido visitadas, y hemos encontrado en la mayoría de los lugares un gran deseo de conocer la Verdad. Por favor recordad estos lugares en oración, que el día pueda llegar cuando la luz tomará el lugar de la oscuridad y el error cambiará por la verdad."

Fdo: Charles Elton

 

(Publicado en la revista "Gleanings from Spain", núm 10, octubre de 1.905, traducido del inglés)

 Foto: Navacarros.
 
Nota: se ha mantenido la forma de escribir el nombre de los pueblos, puede que en la actualidad se escriban de otra manera.

martes, 20 de mayo de 2014

Noticias desde Béjar, Salamanca, 1.905. (I parte)



"C/ Martín Mateos, 60, Béjar, Salamanca. Septiembre de 1.905:

 

El trabajo aquí ha sido muy motivador durante el pasado mes. Tanto en nuestras reuniones como en el trabajo en los pueblos hemos notado la presencia de Dios, y nos hemos regocijado en el privilegio de servirle. Unas pocas mujeres han mostrado un decidido interés en las cosas espirituales; su seriedad en buscar primero el "reino de Dios y su justicia", las preguntas que ellas hacen acerca de la Palabra, y la persecución que sufren con alegría, nos da una gran causa de alabanza.

Hace unos cuatro meses una mujer fue despedida de la casa de una persona fanática, a la cual había servido por muchos años, porque asistía a las reuniones. Como tenía varios niños, y su marido estaba mal dispuesto hacia la verdad, esto le ocasionó muchos problemas; de todas formas, ella lo soportó con gozo, y a la misma vez oró por la mujer. Unos días más tarde su oración fue respondida, porque le pidieron que volviera a su trabajo, y se le dio oportunidad de testificar de su Maestro. El gozo que esto le trajo es imposible de describir; cuando nos contó sobre su experiencia su corazón rebosaba. Otras en circunstancias similares también han mostrado lealtad a Cristo.

Cuando visitábamos los pueblos por primera vez, nos sorprendimos al encontrar nuestros tratados del "Mensajero", etc, y supimos que habían sido llevados allí por una pobre mujer mayor que se gana la vida vendiendo agujas y otros pequeños artículos. Ella va de pueblo en pueblo, y su testimonio en estos lugares ha sido bendecido, y también ha preparado el camino para nuestras visitas. Nos regocijamos en que el Señor nos ha permitido llevar testimonio de su salvación y que haya dado fruto para su gloria.

El enemigo ha estado ocupado, sin embargo, y algunos no han hecho progreso, y nos duele su infidelidad. Confiamos que por  las oraciones del pueblo de Dios y la gracia salvadora del Espíritu Santo, puedan ser restaurados y tengan de nuevo el gozo de la salvación.

Las reuniones han incrementado ligeramente en número; algunos jóvenes asisten regularmente, y han mostrado interés en oír la Palabra. Por estos toques de bendición agradecemos a Dios y tomamos ánimo.

Los siguientes son algunos de los pueblos que hemos visitado:

Navacarros: "


(continuará)

Fdo: Charles Elton

 

(Publicado en la revista "Gleanings from Spain", núm 10, octubre de 1.905, traducido del inglés)

lunes, 12 de mayo de 2014

"Noticias de España compiladas por Frances Young desde Madrid, Agosto de 1.905" (II parte y última)




"Esto es parte de una carta escrita a la srta. Mathews por un joven español convertido recientemente, que estaba en Albacete, y el lector estará interesado en oír un poco de lo que cuesta después de la conversión tener libertad de conciencia. Se refiere a un funeral mencionado en otro artículo.

La pequeña hija del sr. Manuel murió el sábado por la tarde, y nos preguntábamos cómo se arreglaría el funeral de forma civil, y que pudiéramos tener un pequeño culto en la tumba. Consultamos con el encargado, y eran sobre las dos de la madrugada del domingo cuando nos fuimos a la cama.

El sr. Melquiades vino en nuestra ayuda y amablemente se ofreció para arreglar los papeles necesarios. Fue con ellos al juzgado, que dijo que no podía hacer nada y le aconsejó ir al cura. Éste rechazó los papeles y ordenó que el cuerpo fuera traído a la iglesia, prometiendo leer una oración sobre él. Ellos fueron al gobernador, y les ordenó hacer un formulario legal, indicando todo lo que ellos querían y todo lo que se llevaría a cabo en detalle.

Los creyentes se reunieron en la entrada y redactaron el papel, incluyendo el detalle de la oración, después lo presentaron al gobernador, quien, después de todos los problemas, dijo que no era legal  para nadie enterrar excepto para la Iglesia Católica Romana. A esto contestaron, ya que algunos de ellos habían estado en un funeral cristiano en otra provincia, que sabían que estaba equivocado; y el gobernador eventualmente llamó al cura y le pidió firmar el papel.

Los curas estaban tan seguros de que el cuerpo les sería dado para enterrarlo que tocaron las campanas; esto engañó al pueblo que se marcharon suponiendo que no habría ceremonia. Después era tarde y oscuro antes de que todo se arreglara, pero ellos continuaron adelante. El único inconveniente fue que hubo muy pocos testigos. Si hubiera sido más temprano muchos más habrían sido testigos de esta victoria. "Fe es la victoria" (A.O.)

 

(Publicado en la revista "Gleanings from Spain", núm 9, septiembre de 1.905, traducido del inglés)

 Foto: contraportada de la revista "Gleanings from Spain".