lunes, 28 de octubre de 2013

Linares y La Carolina: su historia "evangélica". (II parte y última. Redactada en 1.978)

 
Las hermanas Chesterman, Raquel y Claudia, vinieron a Linares después que su padre, don Jorge, había vuelto a Inglaterra tras una estancia de más de 30 años en Galicia. Claudia pasó a la presencia del Señor en el año 1.927, y su hermana Raquel continuó en Linares hasta mediados del año 1.958 en que marchó a Inglaterra, con buena salud pero muy desmemoriada. Ella nos visitaba en El Centenillo en sus últimos veranos en España.
Doña Juana Chicot (así se pronunciaba el apellido, aunque no sé si sería Chiccot o Chicott, o posiblemente Chilcott, apellido que parece más inglés que los anteriores), misionó en La Carolina, sin que yo conozca la fecha de su llegada, pero sí que pasó a la presencia del Señor durante la guerra civil en España.
Otro matrimonio inglés, también con el apellido Chicot (¿?) trabajó para el Señor en Bailén, y en el año 1.934 ya había marchado a Inglaterra, pero yo vi que aun estaban allí sus muebles en la casa-capilla de la calle del Agua.
Fue también por el año 1.929, que dos hermanas en la fe procedentes de Ronda, Miss Reed y Alicia Stevens, vinieron a Bailén. Después, pasados unos meses, se fueron a Baños de la Encina. Alicia Stevens iba andando todos los sábados a Bailén para tener reunión de señoras los domingos y escuela dominical. En Bailén había un hermano llamado Juan José que era el que celebraba el culto del partimiento del pan. Los lunes, la señorita volvía andando a Baños, distante unos ocho kilómetros. Estas hermanas, por la delicada salud de la señorita Reed, volvieron a Inglaterra y no regresaron más a España. Esto debió ser antes del año 1.933.
Por muchos años, caso singular, había solamente mujeres misioneras viviendo en las casas de las capillas, como hemos podido ver, pero el Señor preparó y dio los hombres necesarios, ya españoles, para la obra necesaria. Destacaron los referidos don Manuel Martínez, don Juan García, don José Casado..., pero hubo otros creyentes fuertes y preciosos, como los hermanos García y Aquiles en Guarromán. Juan José y más modernamente Juan Redondo en Bailén, Viñolo, Medina y Checa en Linares, Santiago García en El Centenillo, Tomás Garrido en Baños de la Encina, etc...
 Creo que fue en 1.958 cuando vino a Linares un obrero encomendado por Castiñeiras-Riveira, y procedente de Málaga, don José Fernández Marino, un hermano sencillo y bondadoso, que dejó pronto Linares y su encomendación para retornar a su vida marinera.
Posteriormente, en febrero de 1.964, fue encomendado por la iglesia de Gijón, don Ramón Vega Suárez, que vino a vivir en la casa de Cambroneras. Joven y buen viajero, desde Linares, ha visitado casi todas las asambleas de España ministrando la Palabra, y ha trabajado y trabaja en la iglesia local de Linares. También y con el dicho de que "toda institución es la sombra de un hombre" (aunque la fuerza es de Jesucristo), ha llevado a cabo la obra del Hogar de Ancianos en Linares, precioso consuelo y refugio para los cuerpos gastados.
En el mes de octubre del año 1.968, salió también encomendado a la Obra el que firma este mal hilvanado trabajo. Mi lugar de residencia es La Carolina.
Siempre se ha podido ver, con unos y con otros, que era el Señor el que guiaba el trabajo, el que ha bendecido y prosperado las iglesias de la zona y el que ha salvado las almas, porque los frutos son suyos y para Él.
 
(Redactado por Manuel González de Prado para la revista "Edificación Cristiana", Marzo-Abril de 1.978)

martes, 22 de octubre de 2013

Linares y La Carolina: su historia "evangélica". (I parte. Redactado en 1.978)


Hermanas Raquel y Claudia Chesterman


La gran dificultad que existe para escribir la historia de la obra evangélica en la zona Linares-La Carolina consiste en las fechas. Se conocen las personas y los acontecimientos, los esfuerzos y los trabajos llevados a cabo, y sabemos hasta el orden de ellos, pero no conocemos muchas fechas exactas. Trabajando para conseguirlas hemos encontrado algunas que nos han resultado valiosas para ordenar el conjunto histórico.

La causa aparente que determinó la presencia de la Buena Nueva de Salvación en esta zona fue la llegada de una numerosa colonia inglesa y otra alemana menos numerosa, dedicadas a la explotación de minas de plomo de la comarca. Hoy podemos contemplar las ruinas de algunas minas con nombres significativos: "La inglesita", "La Aquisgrana", etc.

Sabemos que por el año 1.870 ya hay en Linares un pastor anglicano. Pero podemos creer que su trabajo y ministerio se limitaba a los ingleses. Se trataba, por tanto, de un círculo cerrado que no se extendía, quizás porque ellos lo consideraban inadecuado o peligroso.

En el año 1.873 llega a España, junto con don Tomás Blamire, don Jaime Wigstone. Ambos visitaron diferentes regiones de España. Juntos fundaron en 1.875 la primera iglesia en La Coruña, y, antes o después, don Jaime trabajó para el Señor muy brevemente en Barcelona. Pero don Jaime marchó a Linares en donde estuvo los últimos diecisiete años de su obra activa. Estaba casado con una hija del conocido siervo de Dios don Arturo Rees, de Sunderland. Don Jaime poseía una manera muy llamativa, fuerte y convincente para predicar la Palabra de Dios. En 1.887 se convierte en Linares un joven llamado Manuel Martínez, el cual resultó ser un instrumento escogido por Dios para una obra larga, penosa y muy bendecida en toda la zona de Linares-La Carolina.

Don Jorge Davis Baker, convertido en Inglaterra en 1.885, por mediación del evangelista americano Moody, llegó a Linares en 1.891, para servir al Señor con el siervo de Dios ya citado, don Jaime Wigstone. Ya don Jaime había adquirido para lugar de cultos el edificio en la calle Cambroneras, 27, que antes había sido un convento de monjas.

Desde el principio, Wigstone y Davis, visitaron La Carolina sistemáticamente, pero fue en 1.897 cuando don Jorge se casó con doña Matilde Clapton y fundaron su casa en La Carolina, en donde nació nuestro hermano don Jorge Davis Clapton. Don Jorge visitaba desde La Carolina, Guarromán, Baños de la Encina, Santa Elena, etc. Don Jorge fue el iniciador de la obra del Señor en Santa Elena por el fruto del reparto de tratados. Tengo la copia de una carta de don Jorge, fechada en noviembre de 1.893, y escrita desde Linares, por la que sabemos que también visitó las minas del Centenillo. Don Jorge se trasladó al Ferrol en 1.904.

Don Jaime Wigstone enfermó en el año 1.902 y regresó a Inglaterra, pero con su salud mejorada volvió a visitar en varias ocasiones España. Aún vivió bastante tiempo, pues pasó a la presencia del Señor en noviembre de 1.921.

En el año 1.903 estaba en Linares don Juan Nisbet, pues tenemos noticias de que fueron bautizadas por él en dicho año 33 personas. Uno de los bautizados fue un joven de trece años, llamado Juan Bautista García, que después resultó ser un precioso hijo de Dios para el trabajo y el testimonio de la zona. Con él, su cuñado don José Casado, es hombre inolvidable, estampa imborrable de santidad y fidelidad. Don José Casado nació el 1 de diciembre de 1.889 y pasó a la presencia del Señor el día 14 de septiembre de 1.962. Fue encomendado para su dedicación total al servicio del Señor en julio de 1.957, pues la zona estaba muy necesitada de cuidado y atención, y de manera especial La Carolina. Don Juan Bautista García se había marchado a América al final del año 1.956.

Otro nombre y otro hombre fue don Guillermo Paris que trabajó principalmente en Baños de la Encina.
Las hermanas Chesterman, Raquel y Claudia, vinieron a Linares después que... (Continuará)



(Redactado por Manuel González de Prado para la revista "Edificación Cristiana", Marzo-Abril de 1.978)

lunes, 14 de octubre de 2013

Don Pablo Gómez Sacristán: breve nota biográfica.


El pasado 11 de febrero (1.968) fue promovido a la presencia del Señor nuestro querido hermano y anciano de esta iglesia (Duque de Sesto, Madrid) durante muchos años don Pablo Gómez Sacristán.

El entierro se celebró el día siguiente, teniendo en la casa unos momentos de oración y unas palabras de recuerdo en cuanto a la vida y servicio de don Pablo en la Obra del Señor. En el cementerio hubo oportunidad de un hermoso culto, aunque breve, con un mensaje del Evangelio a cargo de don Juan Solé, siendo en este sentido la partida de nuestro hermano, oportunidad de testimonio en presencia de un gran número de amigos y hermanos en la fe.

Había cumplido ochenta y cinco años y conoció el Evangelio aceptando a Cristo como su Señor y Salvador cuando tenía poco más de veinte años. Era uno de los primeros frutos de esta obra del Señor comenzada por doña Julia Jones quien, en compañía de otras hermanas, había venido de Inglaterra para servir al Señor en España. Fruto de esta obra misionera es esta iglesia en Duque de Sesto y Puente de Vallecas, como también la que se encuentra en Camas (Sevilla).

Don Pablo se convirtió al Señor en su tierra natal Segovia, pero ya en el año 1.903 se encontraba en Madrid y cuando esta iglesia tenía su domicilio en la calle de Valencia, 3. Comprendió que el Señor le llamaba no sólo para llevarle un día al Cielo, sino también para que fuera su testigo en esta tierra sirviéndole fielmente. Así, inmediatamente empezó a testificar de su Señor y contar a todos cuán grandes cosas Dios había hecho con él.

También viajó mucho con los medios de entonces por gran parte de nuestra geografía, llevando valientemente por muchas partes el mensaje del Evangelio. Visitó principalmente las provincias de Ciudad Real, Jaén, Zaragoza, su tierra natal y otras. En muchas ocasiones fue afrentado, perseguido, incluso apedreado, pero no por eso dejó de testificar de su Señor y se sostuvo siempre como viendo al Invisible.

Don Pablo sirvió también al Señor como anciano en esta iglesia (Duque de Sesto) durante muchos años y ha dejado entre nosotros un hermoso ejemplo de fe, constancia y amor. Hasta pocos días antes de ser llevado a la presencia del Señor asistió al culto de comunión. En el último año transcurrido sólo faltó a este culto, a pesar de sus años y achaques, cuatro o cinco veces y fue por causas ajenas a él mismo. El Señor nos ayude en medio de tanta inconstancia e inconsecuencia de nuestros días a seguir el ejemplo de nuestro querido hermano.

Su esposa doña Consuelo ha sido compañera fiel e idónea durante sesenta años y la deseamos desde estas líneas también, la consolación y fortaleza del Señor. Para sus hijos y nietos que puedan disfrutar por andar en los caminos del Señor, del mismo gozo que disfrutó su querido padre hasta el último momento, y estamos seguros que tendrá del Señor su "Ven buen siervo y fiel, entra en el gozo de su Señor".

 

(Publicado en la revista "Edificación Cristiana", marzo-abril 1.968)

martes, 8 de octubre de 2013

D. Fernando Pujol Rosell: nota biográfica de 1.968.



En la sección "Ecos del Campo" incluida en la revista "Edificación Cristiana", número marzo-abril de 1.968) incluyeron un apartado titulado "Conozca a los siervos" donde apareció una breve nota biográfica de D. Fernando Pujol:

"Nuestro hermano se convirtió al Señor a la edad de 23 años, y pronto se destacó por su interés en la obra del Señor y en el estudio de las Sagradas Escrituras. En el año 1.950 fue encomendado a la Obra del Señor por la asamblea de Pinar del Río, asociándose a su encomendación las demás asambleas entonces fundadas en la ciudad condal. Durante muchos años colaboró en la labor de enseñanza bíblica de CURSOS DE ESTUDIO BÍBLICO, además de ayudar en todos los aspectos de la labor en Pinar del Río, entonces una iglesia "joven". Sus dones de enseñador de la Palabra se aprecian y se utilizan entre las Asambleas en general, y no sólo en su ciudad. Durante los años pasados la obra en Pinar del Río se ha visto aumentar hasta llegar a unos 200 miembros en comunión. Los hermanos de la asamblea también desean ampliar sus horizontes por abrir un nuevo local en la voluntad del Señor. Don Fernando se casó con doña Encarnación Fernández, fiel colaboradora en la obra, y tienen tres hijos, Daniel, Raquel y Carlos."

lunes, 30 de septiembre de 2013

Fue noticia... en 1.968


 
Los obreros de las AA. HH. de España en el año 1.968 informaban de forma breve sobre el avance del evangelio en "Ecos del Campo", suplemento de la revista "Edificación Cristiana":

 

- Don Ramón Vega, Linares, da noticias animadoras de bendición en Linares (Jaén). Los ancianos de las varias asambleas en Andalucía tienen el propósito de reunirse de vez en cuando para estudiar las necesidades de la región, pidiendo luz del Señor para suplirlas hasta donde sea posible. Que los lectores sigan orando por el Hogar para Ancianos proyectado para Linares.

 

- Don Juan Federico, Zaragoza, se ha interesado mucho en la obra en Logroño donde ya existe una pequeña sala para reuniones. La ayuda prestada desde Zaragoza supone un gran esfuerzo para los hermanos de la asamblea de la calle Cidón, y necesitan nuestras oraciones. Señas de la capilla en Logroño, calle Carnicerías, 16.

 

- Don Joaquín Guerola, Cartagena. Escribe que no faltan ni problemas ni bendiciones en la obra de Cartagena y distrito. Juntamente con don Juan Federico, ha dedicado bastante tiempo al envío de los calendarios -de bloque- que se ofrecen a los radioescuchas. Este testimonio queda visible en muchísimos hogares durante todo el año, y es aprovechado hasta en alguna escuela.

 

- Don Pedro Martínez, Águilas, está agradecido al Señor por la ayuda que la iglesia ha recibido del Señor al llevar a cabo importantes reformas en la Capilla. En Almería se solucionó un problema bastante grave, que permite un aumento de bendición, especialmente entre los jóvenes.

 

- Don Francisco Martín, La Coruña, informa sobre un acto de bautismo en el que obedeció al Señor un hermano de don Guillermo Mitchell Thompson. Este hermano reside en Bilbao, pro el acto fue realizado en La Coruña de acuerdo con arreglos hechos con la iglesia allá. También se gozaron los hermanos de La Coruña al celebrar su "II Conferencia Juvenil" asistiendo jóvenes de Marín, El Ferrol, etc., con visita de don Pedro Navarro, de Huelva.

 

- Don Daniel García, Gijón. Los hermanos de Gijón aprovecharon muy bien las oportunidades que se ofrecieron el día 1º de noviembre en el cementerio donde centenares de personas escucharon el Evangelio, y unos 4.000 tratados y Evangelios fueron repartidos. La literatura fue recibida con interés y agradecimiento por los visitantes al cementerio.

 

- Don Claudino Canal, de Lugo, con otros hermanos, también tuvieron parecidas oportunidades en el cementerio de la ciudad el día 1º de noviembre, presentándose ocasiones para mensajes también. Una visita suya a Lausanne, Suiza y otros lugares del país, fue motivo de gozo para grupos de emigrados españoles.

 

- Don Álvaro Figueirido, de Castiñeiras, describe varios contactos muy interesantes con personas de clase profesional. En Palmeira hay una familia interesada que nuestro hermano visita.

 

- Doña María San León. Nuestra hermana ha estado durante un periodo en Madrid, pasando luego a continuar su obra entre hermanas y jóvenes a Valladolid. La mención a Valladolid debiera recordarnos el gran esfuerzo que nuestros hermanos allí están realizando para proveerse de una amplia capilla.

 

lunes, 23 de septiembre de 2013

La madre de John Nelson Darby (1.757-1.847).


 
"La madre de Darby se llamaba Anne Vaughan (1.757-1.847). Sus padres fueron Samuel y Sarah Vaughan que se casaron en Boston, Massachusetts, y su padre era propietario de unas plantaciones de azúcar en Jamaica y tenían unos 300 esclavos. Anne fue su quinta hija y nació mientras la familia estaba en Londres donde se habían mudado en 1.752, y aunque los Vaughans eran Unitarios, ella se bautizó en una iglesia Presbiteriana en Londres. La familia regresó a Filadelfia, y fue allí donde John Darby, que estaba en una visita a América, se casó con Anne en 1.784 en una iglesia episcopaliana. La dote de Anne fue 2.500 libras, y la recién formada pareja regresó a Londres. John Nelson Darby parece haber tenido una relación afectiva con su madre por lo que escribió en una carta en 1.869:

"Tengo un encantador retrato de mi madre, que me recuerda a ella tal como era [...] Por eso es tan precioso para mí como mi madre misma [...] No podría deshacerme de él como si fuera una pieza de lona; percibo a mi madre en él. Valoro este retrato; lo llevo conmigo; pero si me detengo en la perfección de la pintura como una obra de arte, se pierde el vínculo con mi corazón."

(¡No será una sorpresa el saber que este pasaje se menciona a razón de una ilustración del significado del pan y el vino en la cena del Señor para los creyentes!)

Anne Darby murió de la gripe en el último día de 1.847 en el Markly Estare en Warbleton en Sussex que su esposo había comprado, y donde su hijo George vivió después de heredarlo a la muerte de su padre, John Darby en 1.834. Ella permaneció como anglicana y dijo a John Nelson en una carta que ella podía refutar sus críticas al anglicanismo. Está enterrada en un cementerio anglicano en Warbleton.

 


Información facilitada a través de Ken Barrett por Neil Dickson

 

Nota: fotos tomadas durante una excursión de la conferencia internacional de historiadores y archivistas de las AA. HH. en julio de 2.013.
 

lunes, 16 de septiembre de 2013

D. Enrique K. Haselden Montes (1.900-1.967)


 
Nació en La Carolina (Minas del Centenillo), hijo de padre inglés y madre española, educado en la religión protestante, pero ya joven estudiante, dudaba incluso de la existencia de Dios. Fue en el año 1.921 en Linares, cuando clamó a Dios pidiendo que se le revelase y en el mismo momento vio su condición de pecador, pidió el perdón de sus pecados y aceptó a Cristo como Salvador. Continuó estudiando, obteniendo los títulos de Perito Electricista, Perito Mecánico e Ingeniero Industrial.
Terminados sus estudios, en 1.929, vino a trabajar a Barcelona. En 1.930 contrajo matrimonio con doña Magdalena Urrutia Hernando. El 29 de noviembre de 1.931, domingo, a las 4 de la tarde, tuvo lugar la primera reunión pública en la Iglesia de Avenida Mistral, 97, entonces Avenida Milans del Bosch.
Durante el verano de siguiente año 1.932, eran bautizadas 25 personas. Antes de tres años el número de miembros de la nueva Iglesia rebasaba la cifra de cien.
El domingo, 4 de marzo de 1.934, se trasladaba la Iglesia a la calle Francisco Layret 167 (hoy Marqués del Duero). El motivo del traslado fue que en aquella época la Avenida de Mistral era un lugar muy poco transitado mientras que la calle Marqués del Duero, era un hormiguero de gente.
El emplazamiento de la nueva Iglesia fue bien aprovechado, pasaba tanta gente que se vio la necesidad de tener dos cultos de Evangelio durante la tarde, además de continuas campañas de Evangelización colocándose grandes carteles en la puerta de la Iglesia.
Además, se alquiló un pequeño local en la barriada de La Torrassa donde se predicaba todos los domingos el Evangelio, luego, cuando pareció que aquel barrio ya había sido evangelizado y no respondía, se trasladó a la barriada de Santa Eulalia, donde se alquiló otro local.
Vale la pena señalar que poco después de dejar Avenida Mistral 97, don Enrique Haselden alquilaba los mismos locales donde antes había estado emplazada la Iglesia para montar un taller. La Guerra Civil de 1.936-1.939 sorprendió a la Iglesia en pleno desarrollo, en los primeros días de la Guerra el local destinado a Evangelización en la Barriada de Santa Eulalia fue saqueado y se perdió todo su mobiliario, al final de la Guerra lo único que pudo recuperarse fue el armonio.
Terminada la Guerra Civil en el año 1.939, comenzó una época difícil para el pueblo de Dios en España. La iglesia de Marqués del Duero, 167, como todas las demás de Barcelona tuvo que cerrar sus puertas y don Enrique abrió las de su domicilio particular. En su casa se tenía el culto de Santa Cena, cultos de Evangelio, cultos de jóvenes. En más de una ocasión se rebasó la cifra de 100 asistentes. Como consecuencia de esto don Enrique fue detenido, permaneciendo dos semanas en la cárcel, y dada la circunstancia de ser súbdito inglés, fue expulsado de España. Esto ocurría en noviembre de 1.940 en plena Guerra Mundial.
Don Enrique tuvo que permanecer en Inglaterra hasta 1.945, pero allí no perdió el tiempo. En el lugar donde vivía, organizó una Escuela Dominical entre los niños del barrio y en el momento de dejar Inglaterra para regresar a España, dejaba organizada una Escuela Dominical con más de 150 niños, y con el gozo de haber visto a varios de ellos entregarse a Cristo.
Durante su ausencia, la Iglesia que se había reunido en calle Marqués del Duero, siguió celebrando cultos por las casas viendo como muchas personas aceptaban a Cristo como Salvador, una de las casas que se abrió para la predicación del Evangelio estaba situada en Santa Coloma y así principió lo que es hoy (n.r: escriben en 1.969) la Asamblea de Santa Coloma. Cuando en octubre de 1.945 las Iglesias de Barcelona pudieron abrir de nuevo sus puertas, una serie de circunstancias hacían necesario para la Iglesia que en 1.936 se reunía en calle Marqués del Duero otro lugar de culto, además de éste, y fue entonces cuando don Enrique generosamente cedió graciosamente el local donde tenía instalado su taller y así pudieron abrir las puertas dos Iglesias; una en calle Marqués del Duero y otra en Avenida Mistral.
Ya de regreso a España, don Enrique proyectó toda una reforma de los locales de su antiguo taller, derribando tabiques, cubriendo patios y construyendo un palco, y así llegó a su actual estructura la Iglesia de Avenida Mistral, esto tenía lugar en el año 1.947.
En octubre de 1.949, un grupo de hermanos de Mistral, sintiendo su deseo de extender el Evangelio a otro distrito y en plena comunión con la Asamblea Madre, abrían un nuevo lugar de culto en la calle Pinar del Río, 27 y al año siguiente ya era reconocida como Asamblea autónoma.
En septiembre de 1.956, un grupo de hermanos pertenecientes a las Asambleas de Marqués del Duero y Avenida Mistral abrían otro en la calle Alegría, 54 (La Florida), hoy Asamblea autónoma.
En octubre de 1.966, después de haberse comprado el terreno y edificado exprofeso para reunirse la Iglesia, sea abría un nuevo lugar de testimonio en el Pasaje de Jaime Roig 14 (Las Corts).
Al publicar estas líneas en memoria de don Enrique y dar toda la serie de datos que preceden no queremos ensalzar ni por un momento al hombre, sino por el contrario, mostrar lo que puede hacer el Señor con un siervo que se abandona en sus manos.
Don Enrique era para todos los que le conocíamos un hombre bueno, simpático, muy distraído, alegre, el antitipo de un santurrón, con sus defectos, sus fallos... pero un hombre redimido por Cristo que se había consagrado por completo a su Señor, y en su consagración no había excluido su bolsillo.
Don Enrique no dejó su profesión, con lo que ganaba de su trabajo cubría sus necesidades y ayudaba a la Obra, pero además se preparaba para poder predicar el Evangelio y exhortar a la Iglesia, y llegado el caso entregó todo lo que tenía a su Señor. En la madrugada de día 29 de junio último, don Enrique sufrió una trombosis cerebral que le afectó centros vitales, entre ellos el habla, aunque con dificultad había ratos que podía decir algo y teniendo a todos los suyos a su alrededor les expresó su gozo y su seguridad de ir con su Señor y cantó con ellos el himno "Cristo está conmigo: ¡Qué consolación!".
¿Había alguna preocupación en esos momentos? Sí, la salvación de todos sus seres queridos y parientes.
¿Algún sentimiento? Sí, el de su indignidad, algunas de sus últimas palabras, que repitió varias veces, fueron: "Estoy muy contento". "Estoy muy contento". "Todo por Gracia". "No merezco nada". "Todo por Gracia".
¿Se lamentaba de algo? Sí, de que su entrega a su Señor no hubiese sido mayor, de que no le hubiese podido ser más útil.
Cuando la enfermedad cerró sus labios, antes de que la muerte los sellase, ni una queja, su rostro reflejaba la paz y el gozo de su corazón, cuando los suyos le leyeron el Salmo 23 al llegar al versículo 4 "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo", él les interrumpió para expresar como pudo que aquella era su experiencia.
El día 7 de julio de 1.967, a las 7 de la tarde, el Señor llamó a su presencia a su siervo don Enrique, mientras todos los suyos y algún anciano de la Iglesia estaban orando alrededor de su cama.
 

(Revista "Edificación Cristiana", número complementario 1.967-1.968)