lunes, 17 de marzo de 2014

Noticias desde Murcia (II parte), Agosto de 1.905




"...Aquí en la ciudad hay también mucho por lo que estar animados. El número de reuniones se ha reducido debido al gran calor, pero algunos de aquellos que han ido asistiendo a las reuniones desde el principio han tomado definitivamente una posición del lado del Señor. Son despreciados por muchos de sus vecinos y amigos, pero están siendo respetados, y están muy felices por el nuevo gozo encontrado.

Un hombre y su esposa eran unos católico romanos muy estrictos, y realmente muy buenas personas. Cuando una vecina le pidió a la mujer venir a una reunión, ella respondió, "No, ni aunque me dieras cinco dólares entraría en esa casa". Ahora los dos se regocijan en el Señor Jesús como su propio Salvador personal.

Hace unos días el padre llamó a sus hijos alrededor de él, y sacando su Nuevo Testamento del bolsillo, dijo, "Esto es lo que quiero que todos sigáis un día. Desearía que no volvierais a entrar a una iglesia católica de nuevo. ¿Quién habría pensado que llegaría un día en el que os pidiera no entrar allí?; pero el día ha llegado, y lo que quiero es que aprendáis de este Libro y sigáis sus enseñanzas".

Este hombre y su esposa están sufriendo mucho de sus familiares. Todos son muy fanáticos, y miran a esta pareja como si estuvieran condenados, y enseñan a sus sobrinos y sobrinas a despreciarlos. Ellos encuentran esto muy difícil de soportar, porque antes los respetaban.

Otro pareja casada fueron amenazados con ser echados de su casa, pero no pudieron porque ellos siempre habían pagado su alquiler y no había quejas contra ellos.

Como contraste a todo esto mencionaré que la escuela abierta por los frailes en oposición a nosotros, ha sido cerrada.

Hubo mucho jaleo, pero en vez de tener el efecto deseado de hacernos mudarnos, molestó tanto a los vecinos de enfrente que ellos tuvieron que irse.

 

Reuniones de mujeres.

Las celebramos los lunes por la tarde. Muy pocas asisten, porque muchas tienen miedo de ser vistas viniendo a la casa. Pero aquellas que vienen están ansiosas por aprender más.

El viernes por la tarde una pequeña reunión se celebra en una de sus casas. Otras viviendo en la misma calle se animan a venir. Algunas traen sus tareas y así no pierden el tiempo.

Una tarde nos pidieron celebrar la reunión en un pequeño patio en la parte de atrás de una casa. La razón que nos dieron fue que una joven que había sido monja, y que había expresado el deseo de oír el evangelio, tuviera la oportunidad de hacerlo.

Esta joven tenía una historia muy triste. Entró en un convento saludable y fuerte, pero después de tres años allí regresó muy enferma a su casa. Se iba recuperando pero no del todo, porque no estaba bien de los nervios. No tenía libertad ni felicidad. Su madre, que es muy rica, casi la deja morir de hambre, y para conseguir comprar las medicinas, esta joven tiene ahora que trabajar duro haciendo gorritos para bebés para ganar 5 d. al día. Al haber oído a las vecinas cantar esas palabras tan bonitas sintió que eran la verdad, y estaba deseosa de oír más; así que ahora cada semana ella escucha el mensaje del evangelio desde detrás de una pequeña ventana en el muro que linda con el patio.

¡Oh, el horror de los católicos, y el horrible estado de muchas almas en esclavitud!. La madre de esta joven está constantemente dando dinero a monjas y frailes que piden limosna. Le dice a su hija que cuando muera le dará un gran funeral, muy caro. Entonces todos hablarán de ella, y eso será una "buena obra". Mientras tanto su hija está muriendo de hambre y negligencia, porque su madre está enfadada con ella por haber regresado del convento.

¿Está la madre satisfecha con su religión? No, el otro día dijo, "No creo en Dios, ni en la iglesia, ni en nada, Satanás me tiene en sus garras".

Oro para que la hija pueda creer y así encuentre descanso. Que ella venga a Jesús ahora y acepte la Salvación como un regalo gratuito.

Alabamos a Dios por el privilegio que nos da de servirle en este país. Seguramente uno de los resultados del Avivamiento será que muchos más servirán al Señor donde él quiera. No lo posterguéis queridos amigos porque "el tiempo es corto".

Suya en su servicio,

Annie E. Vaughan"
 

(Publicado en la revista "Gleanings from Spain", núm 9, septiembre de 1.905, traducido del inglés)

martes, 11 de marzo de 2014

Noticias desde Murcia, Agosto de 1.905




Annie E. Vaughan escribe:

 
"Queridos amigos, os alegrará oír que el Señor ha dado una puerta abierta en un pueblo grande de esta provincia. El nombre del pueblo es "Fortuna".

Oímos de él hace unas semanas como un pueblo abierto al evangelio. Así que una mañana nos propusimos hacer una amigable visita, y ver a un hombre que era propietario de una salón adecuado para las reuniones. Nos dijeron que estaría dispuesto a dejárnoslo para este propósito. Fuimos muy amablemente recibidos en el hostal del pueblo, y encontramos que la información era cierta, así que solicitamos el salón e hicimos los arreglos necesarios. Estábamos muy agradecidos de encontrarnos en un ambiente tan amigable. No siempre es así, ni siquiera en las carreteras del país cerca de los pueblos. Hace unos días uno de los obreros españoles recibió un fuerte golpe en una mano por una pieza de metal que se le arrojó. Muchos de los que podrían ser amigables tienen miedo de mostrarlo.

Pero regresemos a Fortuna. Sobre quince días después de la primera visita regresamos de nuevo. Esperábamos empezar temprano en la mañana, pero nos fue imposible, y así que tuvimos que esperar e ir en el frío de la tarde. Llegamos antes de las ocho, y al entrar en el pueblo vimos un gran grupo de hombres, mujeres y niños a la puerta de la iglesia. Sus caras eran tan solemnes que era imposible decir si eso significaba que eran amigables o no. Rodearon la caravana y nos siguieron hasta el salón, pero no hubo gritos ni nos arrojaron piedras así supimos que la mayoría eran amigables. Supimos después que los curas habían alertado a la gente contra nosotros, diciéndoles que una imagen del Señor Jesús y otra de la Virgen sería colocada en el suelo, y que les pediríamos pisarlas, etc., etc. Una nota también había sido puesta en la puerta, diciendo, que si no dejábamos a la gente de Fortuna en paz, seríamos tratados peor que en Molina, y no podríamos desplazarnos de un lugar a otro, y concluía con la expresión, "muerte para todos vosotros".

La reunión estaba para empezar a las 9 en punto, así que textos y lámparas fueron preparados y la gente empezó a llegar. Algunos de ellos caminaron alrededor de la pared con los textos, y los copiaron en trozos de papel. Los himnos fueron cantados mientras otros iban llegando y pronto el salón estaba lleno. Había sentados unos ciento veinte, pero debía haber unos doscientos o más de pie, y la calle estaba llena también.

La gente, aunque cansada de lo que no les trae paz o descanso, no son incrédulas, y están deseosos de escuchar la verdad. Al final de la reunión algunos compraron himnarios, y algunos pocos Biblias y Nuevos Testamentos.

A la siguiente semana los colaboradores españoles fueron para celebrar la reunión. Los curas habían trabajado duro, y el pueblo estaba dividido. Unos eran partidarios de los curas, los otros (la mayoría) por el Evangelio. Algunos dijeron, "¿por qué tantas procesiones y cultos? si son necesarios, ¿por qué no los teníamos antes?" Esa misma tarde una procesión dio la vuelta al pueblo, y sobre las nueve de la noche otra. La hora de abrir el salón llegó, pero sólo unas doce personas entraron; el resto permaneció fuera en una plaza abierta. Los curas empezaron con sus gritos de "Muerte a los protestantes", etc., algunos de las personas respondían en contestación de acuerdo a la frase dicha. Luego la banda empezó a tocar, y de nuevo más gritos se oyeron.

Nuestros amigos dentro se preguntaban qué hacer. El ruido y la confusión era tan grande que apenas si podían escuchar las voces los unos de los otros, y eso a pesar de los pocos que habían entrado. De todas formas, decidieron empezar la reunión, y uno de ellos empezó a orar. En ese momento el ruido de afuera cesó, y la gente se dispersó.

El alcalde había enviado a los guardias civiles a restaurar el orden y a dispersar a la multitud; así que el cura y sus seguidores tuvieron que regresar de vuelta a la iglesia, y lo que el enemigo quería que fuese un disturbio se convirtió en una tranquilidad como nunca.

Los guardias estuvieron toda la tarde para guardar la puerta, y un largo culto tuvo lugar. Nuestros amigos regresaron llenos de gozo, porque el Señor le había dado la Victoria.

El pasado miércoles hubo unos trescientos adultos presentes, y algunos estuvieron escuchando desde la calle.

Deseamos que nuestros lectores se unan con nosotros en alabanza a Dios por esta puerta abierta, y oramos que el Señor pueda preparar muchos corazones no solo para oír la Palabra, sino para recibirle a Él como su Salvador personal.

Aquí en la ciudad..."

 

(Continuará)

 

(Publicado en la revista "Gleanings from Spain", núm 9, septiembre de 1.905, traducido del inglés)

 

lunes, 3 de marzo de 2014

Noticias desde Badajoz, 1.905.




Margaret Lonsdale escribe:

"Durante el mes de julio el número de asistentes a las reuniones ha decrecido; el calor es muy grande y la gente está muy cansada después de su larga jornada laboral. "Oh, si pudiéramos ir", muchos de ellos dicen cuando nos encontramos; "pero deseamos que los días sean más cortos, y así no perdernos las reuniones".

En el curso de los recientes meses la cantidad de enfermos y el número de muertos ha sido alarmante. Hay una gran angustia, debido a la falta de empleo, y la mala cosecha hace cosas parecer muy serias para el invierno que viene. Hay una considerable cantidad de insatisfacción entre la clase trabajadora, y las personas están llegando a estar desesperadas. Fuera de esto, creemos, que vendrán tiempos de bendición, porque hay signos entre los ricos y pobres de un despertar al hecho de que su presente condición es debida, en gran medida, a la falsa religión en la que ellos han confiado.

En un sermón predicado recientemente por el Obispo de la Catedral dijo que no había religión en Badajoz, y que aquellos que asistían a la iglesia estaban allí solo por la ropa, o lo que ellos podían conseguir, y que no era por la fe como antes.

Un día, durante el tiempo cuando la necesidad de lluvia era tan grande, estábamos en una tienda cuando uno de los asistentes dijo. "¿Habéis oído que va a haber una procesión a la Virgen mañana, y será un día de oración a ella para que llueva? ¿y sabéis por qué? Es porque el barómetro ha bajado: pero ya no somos tan confiados como solíamos; nuestros ojos están ahora abiertos. Si ella tuviera el poder que los curas dicen que tiene, ¿por qué no lo han hecho cuando la lluvia era tan necesaria desde hace tiempo, y no había señal de que iba a llegar?"

La procesión tomó lugar al día siguiente, y la imagen acababa de ser llevada la iglesia cuando la lluvia vino a torrentes, pero fue solo una tempestad, como el barómetro indicó, y luego todo se aclaró. Por dos días el sol brilló; entonces el cielo se puso nublado, y hubo apariencia de lluvia; otra procesión se formó, pero esta vez cada nube desapareció, y no hubo lluvia en una semana; entonces, después de que la mayoría de las personas parecían convencidas de que la procesión era inútil, la lluvia llegó día tras día por una semana.

El 14 de julio tuvimos el gozo de dar la bienvenida a la srta. Mathews por once días. Estas visitas son tan alentadoras y útiles en muchas maneras tanto para los españoles como para los ingleses.

El 25 de julio me dirigí a Madrid, y tuve el privilegio de estar en el Sanatorio, no debido a ninguna enfermedad, sino para descansar antes de marchar a Inglaterra para un descanso más largo y un cambio.  Hace un año desde que vi por primera vez el Sanatorio; . entonces estaba en sus primeros días, y ahora ha mejorado mucho.

Dios nos ha dado un manera maravillosa de abrir una puerta a los ricos en España para que conozcan el evangelio. Si los siervos del Señor pudieran darse cuenta en su totalidad cómo el Señor ha suplido esta gran necesidad en España ellos serían más fervientes en la oración por esta rama del trabajo para que fuera más abundantemente bendecida.

Aquellos que la recuerdan en oración serán muy animados al saber que almas han sido bendecidas, tanto entre los pacientes como entre los trabajadores. La mayoría de estos últimos son creyentes, otros están interesados, y recientemente tres de ellos han hecho una decisión por Cristo, y han dado testimonio de confiar en Jesús. Una es una enfermera, otra la asistente de cocina, quien es la madre de un brillante joven creyente, que también está empleado en el Sanatorio; y el tercero es el portero.

"Continuad en oración, y velad, con acción de gracias" (Col 4:2)

 

(Publicado en la revista "Gleanings from Spain", núm 9, septiembre de 1.905, traducido del inglés)

 

lunes, 24 de febrero de 2014

Noticias desde Béjar (Salamanca), año 1.905.


Charles Elton

C/ Martín Mate, 60

Béjar, Salamanca

 

"Durante la primera parte del pasado mes, dos de nosotros nos marchamos de Madrid y vinimos a Béjar. Después del calor y el bullicio de la ciudad, el cambio a un lugar situado como este, entre las montañas, tan llenas de belleza natural, es de hecho un placer, y causa que nuestro corazón le alabe "a quien nos dio ricamente todas las cosas para disfrutar".

Hay un poco de interés para escribir sobre el trabajo en el pueblo; las reuniones son pequeñas, pero no sin bendición; los números rondan entre veinte y treinta; y aunque damos gracias al Señor por lo que él está haciendo, y no tenemos en menos las cosas pequeñas, aún deseamos ver mayor interés despertando entre aquellos que "están sin Cristo, sin esperanza, y sin Dios en el mundo".

Dificultades peculiares se presentan aquí; por un lado hay fanatismo, por el otro, indiferencia espiritual. La mayoría de los hombres son tejedores, y muchas mujeres también están empleadas en este comercio, y como todas las empresas están en las manos de personas fanáticas, es duro para aquellos que asisten a las reuniones encontrar trabajo. Cuando hablamos con los hombres les encontramos muy ansiosos de escuchar la Palabra, y con mucho gusto vendrían a la casa, pero están temerosos de perder el trabajo. A pesar de estas cosas, el Señor nos ha animado, y algunas veces nos alegramos al ver nuevas caras en la reunión, y creemos que uno o dos han sido despertados al sentido de su necesidad, y "no están lejos del reino". Valoramos mucho vuestras oraciones por Béjar.

El miércoles 19 de julio, empezamos unos días de visitas. Nuestra primera parada fue Plasencia, donde en los pasados años algún trabajo se había hecho. Habíamos pensado encontrar a una creyente allí, y si fuera posible tener una reunión en su casa, pero ella estaba enferma en el hospital, y nadie nos permitió verla, excepto en los días de visita. Nos decepcionaron también sus amigos, que no nos dieron nada salvo la bienvenida.

Al siguiente día pasamos, aún viajando al sur, a través de uno o dos pueblos pequeños, y, tras un largo y cansado viaje, llegamos a Cáceres sobre las 10 de la noche. Aquí fuimos muy calurosamente recibidos por el hermano que está "llevando el esfuerzo" por el momento; estaba tan encantado de vernos, después de haber estado solo por algún tiempo.

Nuestra visita aquí duró por varios días, y disfrutamos la comunión en el Evangelio, y las reuniones por la noche tuvieron buena asistencia. Un hermano, que ha dado buen testimonio, estaba muy enfermo, y aparentemente cerca del fin de su peregrinaje; estaba muy débil, y difícilmente podía hablarnos, pero tan lleno de gozo con el pensamiento de pronto ver "al Rey en Su belleza y la tierra que está más allá".

Regresamos a Béjar, felices por el privilegio de haber visto y ayudado en la obra del Señor en este pueblo.

El 2 de agosto recibimos un cable diciendo que el señor Quintin había fallecido, y la misma tarde salimos en nuestro viaje hacia Cáceres- esta vez por tren.

Llegamos a tiempo para el funeral, y nunca olvidaremos el interés que despertó este evento, al ser el primer funeral civil que el pueblo había visto, y fue una señal de victoria para el Evangelio.

Multitudes de personas respetables estuvieron en la calle, y confesamos sentirnos algo nerviosos mientras ellos nos seguían hasta el cementerio. Pero allí el Señor nos dio un buen tiempo, y aunque todo era nuevo, y había tanta gente reunida, la atención dada mientras cantábamos y hablábamos del Evangelio, fue verdaderamente maravillosa.

Por la tarde nos dirigimos hasta Alcázar, un pueblo grande a algunas millas de distancia. Nos encontramos a la mayoría de las personas en "la era", un amplio lugar para trillar y aventar el maíz. Fuimos bien recibidos, y ningún tratado fue rechazado.

Debido al interés que se despertó a raíz del funeral, esperábamos una buena reunión por la noche, y no fuimos decepcionados, porque antes de la hora habitual de la reunión la entrada estaba llena; algunos tuvieron que sentarse en la plataforma, otros en las escaleras, y muchos otros se quedaron de pie. El pueblo estuvo bien representado, porque notamos a comerciantes, policías, soldados, oficiales de aduana, guardias civiles, etc. De verdad, el Señor estaba con nosotros, y Su poder se manifestó.

Al siguiente día visitamos otro pueblo, llamado Malpartida, y tuvimos un buen tiempo distribuyendo folletos y hablando una palabra donde encontrábamos un oído atento. Regresamos a tiempo para la reunión de la noche.

Damos gracias al Señor por su manifestación de gracia en Su presencia y poder, y por la victoria dada.

Aquí, también, probamos la promesa, "Antes de que llamen yo responderé, y mientras ellos están hablando yo oiré". Como nos íbamos a ir al siguiente día, y como muchos parecían interesados, le pedimos al Señor enviar a alguien para enseñarles, y sin esperar una respuesta tan rápida, a la mañana siguiente, antes de que nos fuéramos, los dos colportores llegaron, con la intención de estar en la provincia por algún tiempo. Confiamos que muchos serán traídos "fuera de la oscuridad a la luz", y "del poder de Satanás al de Dios".

 

(Publicado en la revista "Gleanings from Spain", núm 9, septiembre de 1.905, traducido al español)

lunes, 17 de febrero de 2014

"Villa Gloria", Madrid. (Hospital inglés, 1904)



Con el deseo de alcanzar a la clase media-alta e incluso a la aristocracia, doña Julia Jones sufragó los gastos de un "Hospital Evangélico Inglés" en Madrid. A cada enfermo se le regalaba un Nuevo Testamento y literatura evangélica de calidad. Fue inaugurado en 1.904 en presencia del cuerpo médico, la prensa y destacadas personalidades y del embajador británico en persona.

En la revista "Gleanings from Spain" se anunciaba de la siguiente manera (traducido del inglés):

"Visitantes de Madrid: para el beneficio de su salud podrían encontrar todo lo que necesitan en este Sanatorio (el único de su clase). Está hermosamente situado en un terreno elevado y amueblado con todos los adelantos modernos. Aspecto soleado, con gran jardín con sombras. Asistencia médica y enfermería inglesa.

Contacto: Miss Mathews, Columela, 17, Madrid."

 
Pablo Enrique Lemore en un artículo en la revista "Edificación Cristiana" (año 1.981) comenta: "Los cuantiosos gastos de mantenimiento y la falta de personal adecuado no permitieron que ambos servicios (Hospital y salón de té) fuesen llevados a cabo durante muchos años.  Quedan como testimonio de un inteligente esfuerzo para evangelizar a todas las capas de la sociedad española."

 

Foto: "Sanatorio" anunciado al borde del parque del Buen Retiro en el año 1905. La calle sigue existiendo, aunque no con espacio, aire y vistas hoy en día.

lunes, 10 de febrero de 2014

"La primitiva iglesia, en la España del '98" ( V parte y última, escrita en 1.981)




A MODO DE CONCLUSIÓN

 
Tiempo y espacio me faltan para seguir historiando esos modernos actos de apóstoles, más apasionantes que lo que narra Borrow en su "Biblia en España". Si Dios quiere, puede que lo haga más adelante, con nuevos materiales que descubra. Mientras tanto, cabe que alguien se pregunte: ¿Y qué queda -hoy día- de tantos esfuerzos y sacrificios para evangelizar a toda España en el espacio de una generación? Primero, no olvidemos que entre 250.000 y 300.000 compatriotas de aquel entonces oyeron la Buena Noticia. Luego, reconozcamos que la mucha extensión de la obra en superficie (en más de 40 provincias) perjudicó evidentemente al establecimiento y posterior cuidado de asambleas bien arraigadas en su entorno social. Los misioneros responsables pensaron que con reconocer "ancianos" en cada lugar (siguiendo el modelo apostólico) bastaría. Parece que no tuvieron en cuenta nuestra realidad socio-cultural y económica, por una parte, y por otra el hecho de que "presbyteroi" (los que vigilan amorosa y atentamente el rebaño) de la era apostólica eran - por lo general- creyentes ya asentados en la revelación del A. T., que aceptaron a Jesús y que luego eran continuamente formados por cartas y visitas personales de los Apóstoles y de sus inmediatos colaboradores.
El dilema no consistía en "evangelizar o edificar", sino en saber cómo simultanear ambas actividades, en medio de las circunstancias particularmente adversas que ejercitaban la fe de los obreros evangélicos día tras día. Con distintos datos, sigue siendo un problema actual.
Diremos finalmente que, hoy día, aún quedan descendientes espirituales de aquella "Primitiva Iglesia Cristiana". Dentro del campo de las Asambleas, citemos dos de Madrid (en calle Duque de Sesto y Puente Vallecas), posiblemente las de Béjar y la Puebla de Cazalla; y la de Camas, que dio lugar, posteriormente a otras tres asambleas sevillanas. En sus inicios (allá por los años 1.917 al 20), la "Misión Evangélica Española" de Valdepeñas se benefició del ejemplo y de los esfuerzos evangelizadores de doña Julia Jones. Y otros beneficiados fueron los distintos grupos bautistas en Badajoz, Albacete, Pétrola, Lérida, Huesca y Barcelona.
Lo que antecede no sólo es rigurosa historia, sino un abnegado ejemplo y un auténtico desafío para nosotros.

(Fin)

(Redactado por Pablo Enrique Le More y publicado en la revista "Edificación Cristiana", marzo-abril de 1.981)

 

martes, 4 de febrero de 2014

"La primitiva iglesia, en la España del '98" ( IV parte, escrita en 1.981)



LUCES Y SOMBRAS

 
Antes de finalizar el pasado siglo (se refiere al s. XIX), se abren nuevas obras en Mérida, en Sabiñán, en esa Ávila de "santos y cantos", en Cuenca y en Albacete; y se sigue orando intensamente para que el Señor abra camino en otros lugares de nuestra atormentada geografía. Pero arrecia también una creciente oposición. Las dos misioneras afincadas en Burgos (Anita Crouch y S. Pullen) se ven expulsadas de la capital por orden del gobernador civil, a quien el arzobispo en persona había visitado unas horas antes...

En la capital conquense, S. Sharples y su ayudante español tropiezan con una violenta (y bien orquestada) persecución. Casi a diario, unos mozalbetes irrumpen en las reuniones gritando: ¡Viva la Virgen! y destrozando Biblias, folletos e himnarios. Al cabo de una semana se presentó un policía para cobrar una multa de 25 pesetas (¡casi el sueldo mensual de un obrero!) por... "continuo alboroto y escándalo público". Poco después se comprobó que los "elementos incontrolados" de turno fueron enviados por el alcalde y con la bendición eclesiástica...

 

UN GIRO

Tras cinco años de esforzados trabajos y ante redoblados ataques organizados a nivel nacional, la obra parece dar un giro. En 1.902, doña Julia Jones deja Zaragoza (donde sin embargo, prosigue el testimonio) e instala la casa central en Madrid. Desde aquí sigue escribiendo, orando, predicando a las mujeres y cuidando atentamente de la marcha de la misión.

Además, en el barrio de la Guindalera, abre un confortable "Hospital evangélico inglés" dotado de los últimos adelantos de la ciencia médica. Es inaugurado en 1.904 en presencia del cuerpo médico, de la prensa, de destacadas personalidades y del embajador británico en persona. Con ello, doña Julia (que sufragó todos los gastos) quiere alcanzar a la clase media alta e incluso a la aristocracia, dándoles a conocer el auténtico Cristo de las Escrituras (frente a las aberrantes caricaturas del mismo). A cada enfermo se le regala un Nuevo Testamento (libre de humanas acotaciones) y literatura evangélica escogida. Más adelante -y siempre con el mismo fin- doña Julia Jones abrió en la madrileña calle del Carmen un selecto salón de té, donde acudían miembros de la casa real y de la aristocracia. Al lado había un salón de lectura ampliamente provisto de Biblias, Nuevos Testamentos y "Mensajeros de la Verdad". Los cuantiosos gastos de mantenimiento y la falta de personal adecuado no permitieron que ambos servicios (Hospital y salón de té) fuesen llevados a cabo durante muchos años. Quedan como testimonio de un inteligente esfuerzo para evangelizar a todas las capas de la sociedad española.

A partir de 1.905, la actividad de la "Primitiva Iglesia" va desplazándose lentamente hacia el Oeste: Salamanca y Extremadura; luego hacia La Mancha (Ciudad Real, Torralba de Calatrava, Valdepeñas y Albacete) y hacia el Sureste: Murcia. Finalmente, desbordará al Sur de Despeñaperros: Jaén, Casillas de Chilluevar, La Puebla de Cazalla (hacia 1.910) y Camas (al lado de Santiponce de Sevilla). La primera Guerra Mundial y el fallecimiento, en 1.916, de don Huntington Stone parecen haber mermado las filas y los recursos de lo que ahora se llama: "Misión Evangélica Inglesa".

Pero, estando la capilla madrileña en la calle de Silva (entre 1.913 y 1.920), siguen llegando algunas misioneras más: doña Ana, doña Clara Adams y doña Mercedes Vaughan. Esta fue la última que "partió para estar con Cristo", en septiembre de 1.962.

Por su parte, don Federico D. Jones (secundado por hermanos catalanes como don Amado Alqueza y don Jaime Casals) testificó activamente en las provincias de Huesca y Lérida, formándose entre 1.920 y 1.936- diversos grupos de creyentes en Alcarraz, Almacellas, Corbins, Termens, Monzón y cinco puntos más, sin olvidar la capital leridana y la Ciudad Condal. En 1.933, don Federico hizo construir el primer "Coche Bíblico" que hubo en España. !Aquello era una verdadera casa sobre ruedas", dice J. Casals en sus memorias, "tenía: cuatro camas, cocina, comedor, despensa, lavabo, estantes de la librería ambulante, con su micrófono y altavoz para anunciar la Palabra del Señor". Hasta el estallido de la Guerra Civil, el camión bíblico rodó por 38 provincias españolas anunciando la Biblia en centenares de pueblos grandes y pequeños.

En total, cabe afirmar que la "Primitiva Iglesia" estableció obra evangélica (pasajera o perdurable) en más de 54 pueblos y ciudades, que visitó regularmente más de 230 sitios habitados, proclamando en cerca de dos mil lugares que Jesucristo es el único Salvador y Señor: ¡Tierra, tierra, tierra! oye palabra del Eterno..." (Jer 22:29). Sus mensajeros recorrieron poblados, vecindarios y aldeas a pie, a lomo de burro, en carruajes tirados por mulas, en trenes e incluso en un flamante "automóvil" que, a principios de siglo, atraía a grandes multitudes. Así, en Ibahernando (Cáceres), la señorita Mathews -al verse rodeada por centenares de curiosos que no la dejaban bajar -utilizó el vehículo de motor para hablar sobre Juan 3:16. Mientras que en los pueblos manchegos por donde pasaba, curas y frailes alertados predicaban a los feligreses: ¿Habéis visto jamás un carro que ande sin caballería? No, ¿verdad? ¡Pues es la mejor prueba de que los diablos están dentro de ese coche! ¡Apedreadlo!

 

A MODO DE CONCLUSIÓN...

(Continuará)

(Redactado por Pablo Enrique Le More y publicado en la revista "Edificación Cristiana", marzo-abril de 1.981)