lunes, 21 de enero de 2013

Comienzos de la obra evangélica en Fuerteventura. (Informe de 1.976)

“Salimos de la iglesia del Señor en Telde (Gran Canaria) para la isla de Fuerteventura a la obra, sintiéndonos llamados a ella. Era el 24 de junio del año 1.968. En medio de grandes dificultades, pues algunos hermanos no creyendo que fuera la voluntad del Señor para nosotros se oponían; no porque nos dejaran de amar, sino pensando en las dificultades que la isla presentaba y además porque tendríamos que estar solos sin el aliento y comunión de ellos, pues en aquella fecha nadie había aquí con un testimonio permanente.
Pasados seis meses, en enero del año 1.969 fuimos encomendados a la gracia del Señor, por la iglesia de Telde.
Nuestro primer tiempo aquí fue muy difícil, pero nunca nos faltó la ayuda y bendición del que nos llamó, siendo Él tan fiel como lo fue con su pueblo Israel en el desierto; suministrándonos la porción de cada día, tanto espiritual como la material, que como hijos necesitábamos.
La obra se empezó haciendo amistades con las personas y vecinos más cercanos, los cuales de pronto nos abrían las puertas con mucho gusto; pero esto sólo fue hasta que supieron quién éramos y el sobrenombre que asustaba enormemente a todas las persona (Protestante).
Seguimos la amistad de aquellos que no nos cerraron las puertas, y así tres largos años, visitando y tratando de hacer cuantos contactos nos fueran posibles.
Como reunión en nuestra casa fue la Escuela Dominical, ya que nos fue más fácil reunir niños, y gracias al Señor muchos fueron los que venían, quedando algunos hasta el día de hoy.
En cuanto a la obra entre los adultos; el primero fue un señor, patrón de un barco de cabotaje, que recibió el evangelio, pues era el que nos trajo los utensilios a esa isla, él es nativo de aquí, no se avergonzaba de visitarnos siempre que estaba en el puerto, siendo fiel a la palabra desde que la conoció.
A los tres años una señora, Carmen Hernández, tras ella su hija, otro señor con su esposa, y así han seguido sumándose a la lista un pequeño grupo de creyentes que el Señor ha levantado en este lugar.
El primer bautismo fue el de nuestra hermana Carmen Hernández. A los dos años, el 15 de agosto de 1.975, cuatro más; habiendo quedado otros con el deseo de hacerlo, pero impedidos por muchos problemas conyugales.
En total somos siete bautizados; además de éstos un buen grupo se reúne y están creciendo en el conocimiento de la palabra.
Los cultos ya están normalizados, pues al principio tuvimos que hacerlo por la noche, debido al temor de la gente.
Los domingos tenemos E. D. a las 10,30 de la mañana, luego la Santa Cena a las 6 de la tarde, los miércoles, estudio bíblico y viernes culto de oración. Todo esto ungido a la visitación y estudios en los hogares fuera y dentro de la capital; cosa ésta que ha dado muy buenos resultados; ya que tenemos oportunidad de conocer más de cerca los problemas de cada familia que tratamos.
Al llevar la palabra, siempre hemos usado la Biblia católica-romana, ya que las personas consultan al cura si pueden leerla, y viendo que es su editorial y la versión N. C. ha dicho siempre que la pueden leer; esto ha echado muchos prejuicios fuera de las gentes. También ofrecemos literatura toda la que podemos, acompañada por una palabra de estímulo.
El problema más urgente que tenemos es un local apropiado, ya que los cultos son en nuestra casa, siendo múltiples las incomodidades. Si bien ya tenemos un solar en un sitio bastante céntrico, donde en la voluntad del Señor deseamos empezar, pero aún no tenemos el plano.
Estamos procurando establecer cultos de señoras en las casas de las hermanas, con el fin de poder alcanzar a las que por miedo no vienen a nuestra casa.
Debido a la descolonización del Sahara Español, muchas personas que trabajaban allí, así como fuerzas militares han venido a establecerse aquí, aumentando así la población de la isla. Oren por nosotros y los creyentes aquí; para que podamos llevarles el mensaje a tantas almas que lo necesitan.
Las circunstancias más favorables que vemos, al ver que en este año entramos en los últimos veinticinco años del segundo milenio después de Cristo son:
Positivos:
a)   Que los problemas de nuestro planeta nos acercarán más al Señor, viendo el cumplimiento de Su palabra.
b)   Que actualmente gozamos de una libertad que antes no teníamos.
c)   Que los medios de comunicación, radio, televisión, etc., pueden hacer que el evangelio llegue a todos los lugares con más rapidez.
d)   Las vidas cristianas alumbrando en plenitud, pueden alcanzar un área muy extensa.
 
Negativos:
a)   Falta de obreros.
b)   Falta de vocación y espíritu de servicio en los creyentes.
c)   Materialismo en la iglesia.
d)   Encarecimiento en todos los medios de comunicación para la extensión del evangelio.
e)   Una sociedad desmoralizada y desorientada.
 
En resumen, el resto del segundo milenio se presenta a nuestra vista muy oscuro, amenaza de hambre, sediciones, desempleo. Y un constante foco de inquietudes que viene de oriente.
En cuanto a la obra en las islas vemos que muchos puntos, especialmente las capitales de provincias, como son Santa Cruz de Tenerife y las Palmas de Gran Canaria tienen iglesias establecidas de varias denominaciones; aunque ésta última capital Las Palmas, centro, no hay nada; por cuanto las iglesias que hay están más arrimadas al puerto de la Luz, y la iglesia de Ciudad Alta abarca una gran área pero no la Ciudad Baja. Dándonos mucho que pensar ver la ciudad tan grande y tan poco testimonio. Así como islas que no tienen obreros permanentes; que son La Palma y Lanzarote, aunque están siendo atendidas por obreros de otras islas.”

 

Escrito por Francisco Ortega.

 

(Artículo publicado en la revista “Edificación Cristiana”, Núm 2, Año 1.976)

 

lunes, 14 de enero de 2013

“El Espíritu Santo y el pueblo de Dios - recuperar una herencia”, nuevo curso del CEFB


Como parte de las actividades que el Centro de Formación Bíblica realiza nos complace presentar la información del próximo curso intensivo:
-Fecha: 2 de Febrero
-Horario: 9:00- 14:00 horas
-Conferenciante : Timoteo Glasscock, obrero de las AA. HH.
-Titulo: El Espíritu Santo y el pueblo de Dios - recuperar una herencia
-Lugar: Iglesia evangélica de Hermanos “Camino de vida” C/ Ofelia Nieto , 57 28039 Madrid
-Contenido:
-La persona y el ministerio del Espíritu Santo a todo el pueblo redimido
-La guía del Espíritu en la práctica de la iglesia local
-La iniciativa del Espíritu en la misión. Conectando la iglesia con el gran plan
-¿Por qué un curso acerca del Espíritu Santo?:
“El reconocimiento de la persona y la obra del Espíritu Santo en la experiencia de la historia del pueblo de Dios muchas veces ha sido acompañado por extremos de devoción o de represión. El último siglo no ha sido diferente. Vio el surgimiento de las denominaciones pentecostales y el movimiento "carismático", con triunfalismos y reacciones de todo tipo. Pero el Espíritu Santo es una persona divina con la misión soberana de compenetrar la vida del creyente con la presencia de Cristo, centrar la adoración de las iglesias locales y guiar al pueblo de Dios ante el desafío de un mundo opuesto a la divina convicción. Dios, en su misericordia, ha hecho presente esta herencia en muchos momentos decisivos para la extensión del Reino de Dios, aun cuando algunos estimaron que el Espíritu Santo se había ausentado. Este curso apunta a las claves de cómo recuperar aquella herencia en la generación que nos toca vivir".
Todos aquellos que queráis apuntaros lo podéis hacer, enviando los
siguientes datos: Nombre, dirección, teléfono, iglesia a la que asistes, a:
info@cefb.es


Y si no podéis estar, contamos con vuestras oraciones para que el Señor
levante una generación de hermanos equipados a servir en España y más allá.

lunes, 7 de enero de 2013

Perspectivas de la Obra: “Islas Canarias” (III parte y última)

Continuamos con la última parte de la serie dedicada al avance de la obra evangélica en las “Islas Canarias”:
METAS A ALCANZAR
a)   La intensificación de las actividades ya reseñadas, extendiéndonos hacia nuevos distritos de Telde.
b)   Establecer reuniones en los hogares de los creyentes de Telde que viven en diferentes barrios.
c)   La formación de una escuela para niños de mentalidad deficiente y la inauguración de campamentos para todos los niños en el mes de agosto a septiembre, estableciéndose dos turnos de acuerdo a las edades.
d)   La adquisición de un local en Las Palmas con apertura directa a la calle.
e)   La extensión de la Obra en la mayor plenitud posible, para lo cual es necesario que nuevos obreros sean llamados a Su mies.
f)    Una librería evangélica, pues (aunque se puede disponer de un pequeño local en sitio céntrico) hay hasta el presente otros varios factores que lo imposibilitan.
PROBLEMAS MÁS ACUCIANTES CON QUE NOS ENFRENTAMOS
Uno de ellos es la falta de consagración de muchos de los miembros, lo que implica el que sólo una minoría esté sobrecargada en el servicio y de esta manera se haga más lento el alcanzar las metas propuestas.
Otro muy importante es la escasez de fondos que ha impedido proseguir con las Conferencias anuales (siendo la última la V Conferencia tenida en el año 1.972) y emprender nuevos proyectos.
PENSAMIENTOS PERSONALES SOBRE LA OBRA EN LOS ÚLTIMOS 25 AÑOS DE ESTE SIGLO
1º/ El futuro inmediato que vislumbro para la misión de la Iglesia es de grandes posibilidades para llegar a las almas a pesar de su materialismo e indiferencia, pero que pueden perderse si continuamos con nuestra falta de vivencia evangélica.
2º/ Veo estos veinticinco años finales del milenio en que estamos de extrema necesidad de vigilancia doctrinal y ética, pues “la noche viene cuando nadie puede trabajar”.
3º/ Veo como circunstancias favorables para la extensión del Evangelio:
a)   Algunos de los medios de difusión que nos ofrece la tecnología;
b)   La insatisfacción que posee a la juventud actual, y
c)   La libertad de conciencia que posiblemente aumente.
Por el contrario veo como circunstancias desfavorables o adversas para la extensión del Evangelio:
a)   Las enseñanzas ateas en las Universidades e Institutos que los alumnos reciben.
b)   La multiplicación de doctrinas y credos que producen gran confusión, y
c)   El mal testimonio de muchos predicadores y creyentes que enseñan de una manera y viven de otra.
4º/ Por último, y en relación con la vida de la Iglesia, veo como circunstancia favorable la tolerancia y la libertad religiosa, pero como adversas:
a)   La tendencia de los creyentes a conformarse cada vez más con el mundo, confundiéndose en su corriente;
b)   Los ídolos modernos que roban el tiempo y la atención en los días agitados que vivimos;
c)   La tendencia de sustituir en el púlpito la falta de unción del Espíritu Santo por medios carnales, y
RESUMIENDO: Creo que los puntos expuestos como favorables para la extensión del Evangelio, aunque son positivos, lo que más impacto haría para extender el Evangelio sería una poderosa vida de Iglesia donde el amor a la Palabra nos llevara con verdadero fuego del Espíritu Santo a la práctica de lo que nos ha sido revelado por ella y como resultado, el amor no sería un dulce tópico, sino una realidad viviente que cautivaría al mundo que nos rodea.”


(Manuel González Calvin)

(Fin)


(Artículo publicado en la revista “Edificación Cristiana”, Núm 1, Año 1.976)

lunes, 17 de diciembre de 2012

Perspectivas de la Obra: “Islas Canarias” (II parte)


ALBORES, COMIENZO Y DESARROLLO DE LA OBRA EN TELDE.

 
La ciudad de Telde es la segunda en importancia por ser la más antigua, habiendo sido la capital de esta isla al principio de la colonización.
Se halla situada en la ruta sur, a 13 km. de Las Palmas y muy cerca del aeropuerto Internacional de Gando, contando actualmente (1.976) con unos 50.000 habitantes.
El testimonio del Evangelio de una manera permanente en esa ciudad cuenta con catorce años en el próximo mes de abril y se puede dividir en dos etapas o periodos:
a)   Primera etapa en la calle Ecuador, 11.
Fue en esta calle y en un piso de alquiler donde nos establecimos en abril de 1.962, habiendo sentido el llamamiento del Señor hacia esta ciudad.
Se comenzaron las reuniones con siete adultos y dos niñas en un salón de unos 28 metros cuadrados, con balcón a la calle y vivienda interior algo deficiente, pero el Señor bendijo mucho el testimonio en este lugar, siendo cual un “aposento alto” y cual un “Bethel” donde en el transcurso de nueve años se formó una pequeña asamblea, se incrementó y se fundamentó.
 
b)   Segunda etapa en la calle San Juan de la Cruz, 6.
Las limitaciones del inmueble citado, y sobre todo la presión del dueño para que le dejásemos el piso, nos empujó a la adquisición de un solar no muy distante del lugar inicial de cultos, cuya compra se efectuó en el año 1.966 y donde se ha venido construyendo la nueva capilla y dependencias donde desarrollar diversos proyectos albergados durante años en nuestros corazones, mediante la valiosa ayuda.
 
Cuenta la iglesia local de Telde con 45 miembros bautizados y unos 40 congregantes que dan un total aproximado de 85 almas, pero, desgraciadamente, en el transcurso de este año hemos visto menguar mucho la asistencia al culto de adoración los domingos por la mañana y algunos que “corrían bien” hoy andan lejos.
Los domingos por la mañana, después del rompimiento del pan, tenemos ministerio de la Palabra –de edificación- para los creyentes y por la tarde, en la predicación del Evangelio, se emplea el método expositivo, continuando en un mismo Libro y que están siendo de mucha bendición, dado el hecho de que el estudio bíblico de los miércoles por la noche es de baja asistencia y de esta manera pueden ser edificados más creyentes.
 
PROYECTOS ALCANZADOS
 
a)   Edificación en la capilla.
Se comenzó la construcción a mediados del año 1.968 y hasta el momento de redactar este informe ha experimentado un notable avance, aunque no está totalmente terminada.
El edificio consta de tres plantas, situadas en la parte posterior de la capilla, que constituyen salones para clases de jóvenes y niños, dormitorios, baños y cocina para los proyectos que se tienen y recientemente se ha construido el bautisterio que inauguraremos próximamente.
 
b)   Escuela Bíblica de verano.
Este ha sido el primer objetivo alcanzado mediante la construcción de este edificio y que ha tenido sus frutos, habiéndose desarrollado ya en el presente año el III Cursillo intensivo con C.E.B. para este archipiélago, ya que reúne las condiciones para albergar en el mismo tanto el profesorado como a los alumnos internos de las islas que han asistido, y asimismo aquellos otros que procedentes de esa amada península tengan interés en los mismos.
 
c)   Evangelización en la radio de acción de Telde.
Es llevada a cabo los sábados por la tarde por un grupo de hermanos y hermanas, distribuyendo la Palabra por las casas siguiendo un debido orden de barrios o sectores de la ciudad, y se practica asimismo la evangelización a través de la obra personal mediante las visitas de los contactos que se van adquiriendo.
 
d)   Evangelización en otros pueblos.
A partir de marzo del pasado año 1.974 un grupo de hermanas comenzó a visitar el pueblo de Ingenio (en la ruta sur de esta isla) el tercer jueves de cada mes, distribuyendo la Palabra “casa por casa” y teniendo buena acogida en las últimas campañas de ese año en un barrio muy pobre de ese pueblo, donde se han agrupado de 35 a 45 niños en uno de los portales para escuchar las historias bíblicas que a partir de esa Navidad se han ido menudeando, siendo el propósito alcanzar a estos niños semanalmente a partir del próximo año 1.976 y proseguir con las clases para analfabetos que vayan surgiendo.
A partir del pasado mes de noviembre hermanos de ambos sexos están acudiendo al mismo lugar cada jueves, teniendo la oportunidad de leer la Palabra en uno de los hogares.
Se han obtenido varias direcciones en estas campañas que se han atendido por correspondencia, enviándoles nueva literatura, y se tiene el proyecto de recorrer nuevamente estos contactos después de un tiempo de siembra por el medio descrito y sobre todo mediante la oración.
Ante el sentimiento de parte de varios hermanos de que el Señor está abriendo una puerta en este pueblo bastante grande, se estuvo orando por un vehículo para facilitar la obra de evangelización a distancias, el cual se hizo una realidad en la primavera pasada. El Señor nos ha provisto, a través de hermanos en Holanda, de un microbús de 9 a 12 plazas de segunda mano, pero que se encuentra en buenas condiciones.
e)   Evangelización en la parte central de la capital de Las Palmas.
Siguen teniéndose reuniones en nuestro hogar los jueves de cada semana a partir de septiembre pasado en vez de cada quince días como se venía efectuando en años anteriores, habiendo hecho profesión de fe dos señoras que asisten con toda regularidad.
 
METAS A ALCANZAR…
 (Continuará)

(Manuel González Calvin)

 

 

(Artículo publicado en la revista “Edificación Cristiana”, Núm 1, Año 1.976)

 

lunes, 10 de diciembre de 2012

Perspectivas de la Obra: “Islas Canarias” (I parte)


REMINISCENCIAS DE LA OBRA Y COMIENZOS DEL TESTIMONIO DE LAS ASAMBLEAS EN LA ISLA DE GRAN CANARIA.
El testimonio del Evangelio en esta isla de Gran Canaria se remonta a unos 82 años, siendo los principales pioneros hermanos naturales de Inglaterra y algunas hermanas misioneras procedentes de los Estados Unidos, como fue miss Hiller, que trabajó también en la isla de Tenerife.
La primera fecha que se tiene con exactitud es la de 1.892 a 1.893, en la que llegó don Roberto McGarva procedente de Escocia como colportor de la Sociedad Bíblica Británica y extranjera, fijando su residencia en el Puerto de la Luz por ser lugar de mucho tránsito de marineros debido al gran movimiento de buques y con las consiguientes oportunidades para la extensión del Evangelio. Viajó mucho por el archipiélago sembrando la Palabra y años más tarde se dedicó a los negocios, pero sin dejar nunca de apoyar el testimonio cristiano y la obra misionera durante los largos años de su residencia en Canarias (1.892-1.945).
Años más tarde, el que había sido colportor en la península, don Juan Márquez, y su esposa, Mrs. Márquez (enfermera inglesa), comúnmente llamada por los creyentes doña Alicia, vinieron a esta isla y pastorearon la pequeña congregación que se fue formando en dicho Puerto de la Luz y en el lugar denominado “La Puntilla” (un pequeño promontorio situado al final de la bahía de Las Canteras).
Las asambleas en Inglaterra se interesaron en las islas durante muchos años, y así, en 1.920, llegaron a Las Palmas los señores Cameron, encomendados por una asambleas de hermanos de la ciudad de Derby, los cuales trabajaron mucho, dejando un fragante recuerdo entre los creyentes, pero la salud de “don Juan” (como le llamaban) no era buena.
Alrededor de la fecha reseñada, Mrs. Márquez compró la casa en “La Puntilla”, calle Pajonales, 5, donde se venían reuniendo y en cuya compra colaboraron los señores McGarva y Cameron, local que podría albergar unas setenta personas.
La salud de don Juan Cameron se agravó a tal extremo que en el año 1.925 fue conducido a bordo del buque en que habían de tornar a Inglaterra, portado en los brazos (literalmente hablando) de un creyente y pasando a la presencia del Señor a fines del mismo año.
Meses antes de tornar a Inglaterra, el señor Cameron escribió a través de la revista “Echoes of Service” informando sobre la urgente necesidad de un misionero en las islas Canarias, donde ya habían almas salvadas, pero que necesitaban del cuidado de un pastor.
La joven pareja señores Bartlett respondieron a este llamamiento y, debidamente encomendados por su asamblea en Shankin, Isle of Wight, Inglaterra, llegaron a Las Palmas en diciembre del mismo año 1.925, radicándose asimismo en el Puerto de la Luz y reuniéndose en “La Puntilla” que era en aquel tiempo como el hogar de la iglesia evangélica y donde a la sazón trabajaban asimismo dos señoritas inglesas, miss Chart y miss Rowe.
A fines de 1.933 Mrs. Márquez, viuda y ya anciana, así como dos señoritas misioneras últimamente reseñadas, regresaron a Inglaterra. En ese tiempo los esposos Bartlett iniciaron reuniones en su casa, donde creció la asistencia a tal extremo que se trasladaron a un nuevo local en la calle Luis Morote, 55, del mismo Puerto de la Luz, donde se tenían los cultos, y asimismo se alquiló un local en el barrio de Guanarteme, donde llegaron a reunirse unas cien personas.
En el año 1.934 abrieron un local (por primera vez fuera de los distritos portuarios) en la capital misma de Las Palmas y en un lugar sumamente céntrico, calle Pablo Iglesias, 2 (hoy Calle San Bernardo), con el fin de proclamar el Evangelio allí, y donde en el transcurso de cinco a seis años se tuvieron cultos. En una de las dos puertas que daba a la calle se preparó un escaparate para exposición de Biblias y libros sueltos de la misma, el cual se mantenía bien iluminado hasta media noche, efectuándose cada día la vuelta a la página siguiente de una Biblia de púlpito allí expuesta, con el fin de que pudieran leerla los transeúntes. Era asimismo la primera vez que se inauguraba una Casa de Biblias (o Librería Evangélica, como solemos decir en este tiempo).
Varios habían sido ya los colportores que estuvieron íntimamente ligados con el testimonio evangélico durante todos los años mencionados. Don Ramón Casanovas fue muy tenaz en su labor a pesar de las burlas, apedreamiento y demás de parte de muchos, siendo sustituido en octubre de 1.935 por don Salvador Arias Castro, hombre infatigable en su servicio, destacándose mucho su labor, pues el porcentaje de Biblias que se vendían mensualmente era muy elevado hasta alcanzar casi un récord mundial en la Sociedad Bíblica.
Al comienzo de la guerra civil fueron prohibidas las reuniones en los lugares de culto, pero a fines de 1.936 se obtuvo el permiso para reanudar nuevamente los cultos en la calle de Luis Morote, reuniéndose entonces allí asimismo los creyentes de “La Puntilla” por carecer ellos aún del permiso oficial, pero los ataques no cesaron de un todo, asustando a los interesados que acudían a los cultos y el colportaje tuvo que suspenderse.
1.936-1.940 transcurrió sin mayores incidentes, pero en el año 1.941 un tropel de jóvenes que por varias semanas trataban de impedir la entrada a los interesados que acudían a los cultos en al calle Pablo Iglesias en la capital de Las Palmas y que asimismo obtuvo nuevamente permiso oficial, un domingo por la noche penetraron en el local destruyendo los himnarios. Fue éste el único acto de violencia habido y por lo que se sucedió de desaliento consiguiente para los que asistían que no eran aún creyentes fervientes, se decidió suspender los cultos allí, pero proseguir con la Casa Bíblica, cosa que asimismo tuvo que suspenderse más tarde por la incautación de las ediciones de la Sociedad Bíblica efectuada en la presencia del Cónsul Británico en Las Palmas. Poco después de esto se desalojó este local en Las Palmas.
En 1.943 los esposos Bartlett tuvieron que regresar a Inglaterra después de 18 años de servicio fructífero en los que la Obra creció bastante, prosiguiendo ésta adelante con el empuje en el testimonio de hermanos como el señor McGarva, siendo la “Casa Inglesa, Hogar para Marineros”, donde éste vivía con su familia, un lugar de entrañable comunión para los creyentes en aquellos días.
El testimonio de don Carlos Molloy, contable administrador inglés que residía en esta isla desde 1.931-1.950, se destacó grandemente. Apoyaba siempre todo lo positivo que se hacía, manteniendo una línea recta en medio de bastante confusión a veces.
Es de destacar cuánto colaboró este fiel hermano en los días de la postguerra, en los que se comportó como el valiente defensor del único baluarte que quedaba en el archipiélago, llegando a atender aun a los creyentes de la isla hermana de Tenerife cuando por motivos de su trabajo se trasladaba allí, reuniéndose con ellos en casas particulares.
Como nuestro amado hermano don Ernesto Trenchard escribió en un informe sobre las islas Canarias en septiembre de 1.971 –“dad al César lo que es del César”- dijo refiriéndose al señor Molly que: “Si hay asambleas hoy en las islas Canarias se debe mucho a su perseverante labor”.
Después de la guerra civil, la dueña del local en Luis Morote presionó para que lo desalojasen y el 23 de junio de 1.947, y después de 14 años, los creyentes volvieron a reunirse en “La Puntilla”, aunque con desagrado por la situación que este local tenía: algo arrinconada y aislada de la concurrencia.
En el año 1.948 fue arreglado el permiso para la celebración de los cultos nuevamente en “La Puntilla” –que era local de propiedad- y se anuló el de la calle de Luis Morote y Pablo Iglesias en la capital de Las Palmas.
¡Hoy consideramos con añoranza la pérdida del estratégico lugar de cultos en esta capital que tanto ha crecido, pero… en los planes de Dios, el resurgir de los principios novotestamentarios que en los corazones de algunos creyentes nunca habían sido abandonados, iba a ponerse de manifiesto en un lugar muy distante!
 
ALBORES, COMIENZO Y DESARROLLO DE LA OBRA EN TELDE…

(Manuel González Calvin)

(Continuará)

 

(Artículo publicado en la revista “Edificación Cristiana”, Núm 1, Año 1.976)

 

lunes, 3 de diciembre de 2012

Libro: “Iglesias vivientes” de John Williams (reseña de 1.975)


 

Pablo Wickham y Antonio Ruíz firman la sección de reseñas literarias donde aparece el comentario del libro “Iglesias vivientes” publicado por Editorial Literatura Bíblica de Madrid:

“He aquí un libro salido del círculo de las llamadas “asambleas de hermanos” con una frescura de visión que nos encanta. No es una apología de las citadas iglesias, sino un estudio de cómo funcionan en general haciendo continuas reflexiones sobre el modelo neotestamentario para ver “si esas cosas son así” según el pensamiento de Dios para la iglesia local. El autor no es ciego, ni mucho menos, a los fallos de los llamados “Hermanos”, sino que, muy al contrario, descubre en qué estamos siguiendo tradiciones de hombres casi como dogmas y en qué realmente estamos siguiendo lo que es la Palabra de Dios.
Por otra parte, el autor se muestra convencido de que –en general- el movimiento que describe tiene muchísimas posibilidades de caminar cerca de la voluntad de Dios para las iglesias por la capacidad de cada iglesia local para escoger en el temor del Señor su propio camino, sin que nadie le imponga decisiones humanas por medio de algún sínodo u organización de cualquier clase que sea. La iglesia que realmente quiera despojarse de añadidos contrarios a la frescura viva de la Palabra lo puede hacer cuando lo decida por sí misma, con la responsabilidad de dar cuenta sólo a su Señor. Así que no es una apología –como decimos más arriba- de “nuestras” iglesias tal como somos, sino una exposición de lo que el Nuevo Testamento enseña según lo ve el autor, un análisis de lo cerca o lo lejos que de ello están nuestras iglesias y, por fin, una valoración gozosa de las posibilidades tan grandes dentro de un círculo de iglesias que sólo al Señor reconocen como Cabeza.

En esta línea de posibilidades, el libro que comentamos es una valiosa aportación, pues con claridad insobornable nos señala qué es lo que él ve como “tradiciones acumuladas” sin base bíblica y qué es lo que considera verdaderamente basado en los principios de la Palabra de Dios. Al mismo tiempo, el autor nos dice cuál es su propia opinión al respecto en cuanto a prácticas, así como lo que él ha observado en las iglesias que conoce personalmente, en las enseñanzas de la historia del llamado “movimiento de los hermanos” y en las opiniones de sus portavoces más dignos de crédito a través de los tiempos. Es sumamente interesante leer las citas que trae a colación de hombres como Ellison, Darby, Bruce, Müller, Groves, Howley, Hogg, Craik, Borlase, Vine, etc, todos ellos enseñadores muy conocidos en el campo de las “asambleas de hermanos”, así como citas de otros de fuera de ese campo reconocidos por su erudición y honestidad exegética.

Pero el libro no es sólo opiniones, estudios o citas del Nuevo Testamento y de eruditos, sino que tiene un peso espiritual realmente animador. Se nota que el autor (conocido además por algunos de los editores) es un hombre de Dios que ama la Palabra, practica lo que cree y ama a sus hermanos con un amor que ejerce cotidianamente. Se descubre casi en cada página que estamos ante un corazón de pastor-maestro auténtico con una sabia combinación de conocimiento teórico (si cabe esta expresión) y práctica abnegada cotidiana. Leyéndolo podremos aprovechar o no muchas de sus sugerencias concretas, pero tanto si las aprovechamos como si no, hay algo que es seguro, que nos hará bien: el haber reconsiderado, muy seriamente y con lucidez, temas que a todos nos atañen muy directamente y sin concesiones a lo fácil ni a lo cómodo según el gusto de cada uno. Algunos de los editores de España usaron el libro en su primera edición inglesa para tener sus coloquios con otros hermanos en sus iglesias y testifican del gran provecho recibido por todos ellos.

Como advierten los editores de la traducción que comentamos, ni ellos ni el autor esperan ni desean que este libro llegara a ser normativo para nadie. La única norma válida para las iglesias es el Nuevo Testamento. Lo que sí que podemos asegurar desde aquí es que el libro dice mucho y de calidad. El que no nos identifiquemos necesariamente con cada punto del texto, no significa quitarle valor, sino sentar –como siempre hacemos- el principio de poder discrepar en la interpretación de aquellas prácticas que –aún en el Nuevo Testamento- no encontramos irrefutablemente claras. Pidamos al Señor que nos dé sabiduría para hallar luz en estos puntos no muy claros, y, entretanto, demos muchas gracias por libros como éste que nos proporcionan tan valiosas herramientas para ver más claro y para amarnos mientras llegamos a conclusiones de diferentes matices.

Para terminar diremos que la traducción de Santos García Rituerto, a quien tenemos el honor de contar como asiduo colaborador en estas páginas, es una traducción de verdad: por una parte exacta, y esto ya le da un gran valor; por otra parte es castellano de verdad, y esto acrecienta su valor y su comprensión rápida, cosa que no siempre acontece con las traducciones que –muchas veces- son más inglés castellanizado que verdaderas traducciones. Muchas gracias, pues, al querido hermano y verdadero poeta cristiano.”
 
(Publicado en la revista “Edificación Cristiana”, nº6, año 1.975)

martes, 27 de noviembre de 2012

Opinión de un visitante. (Por Juan Driver, año 1.976, III Parte y última)

Terminamos con este artículo la exposición del misionero Juan Driver sobre cómo veía las Asambleas en España en el año 1.976:
7)          En las Asambleas de Hermanos el lugar del “partimiento del pan” es fundamental. La comunión sirve continuamente a mantener fresca en la memoria el amor inefable de Dios; el sacrificio único de Jesucristo a favor de los hombres. Frente a una situación en que se tiende a concebir a Jesús meramente en términos de “hombre admirable” o “modelo ético”, como ha sido el caso en algunos círculos liberales, este testimonio es naturalmente esencial.
Sin embargo, uno nota generalmente en las oraciones, los himnos y otras expresiones de testimonio personal en la reunión del partimiento del pan un énfasis casi exclusivo sobre los aspectos individuales de la experiencia de la salvación. Predominan acciones de gracias por la absolución de los pecados, por el perdón por medio del sacrificio vicario de Jesucristo y, a veces, por la santificación personal que resulta. Pero la orientación suele ser no tan solamente personal, sino individualista, como si la Iglesia se compusiera meramente de una agrupación de individuos salvados cada uno independientemente de los demás por la gracia de Dios. Uno espera en vano que alguien entre los hermanos se refiera a esa rica gama de imágenes bíblicas que describe la nueva vida corporativa en Cristo, tales como: “pueblo de Dios”, “cuerpo de Cristo”, “miembros unos de otros”, “familia de Dios”, “la Vid y los pámpanos”, “la comunión de los santos”, etc. Posiblemente hay una razón porque estas figuras no predominan en nuestras oraciones, testimonios y los himnos que son escogidos con mayor frecuencia. Los símbolos que se emplean generalmente reflejan la realidad de la experiencia espiritual de una Iglesia. Y en nuestros tiempos ésta ha sido predominantemente individualista debido más a accidentes históricos e influencias seculares que a nuestra fidelidad a la Palabra de Dios.
 
8)          Aunque en sus comienzos el Movimiento de los Hermanos no recibió su inspiración fundamental de la obra reformista de Lutero, siempre ha habido una clara visión de ese principio de la Reforma, “salvación por la gracia, por la fe”, en las Asambleas. Incluso, uno suele oír en las oraciones públicas de hermanos acciones de gracias por el hecho que la salvación no tiene nada que ver con las obras. Probablemente este énfasis sea necesario en un ambiente católicorromano en el cual ha predominado un concepto no bíblico del valor de las buenas obras en la vida del cristiano.
 
Sin embargo, se debe recordar que sobre la cuestión de fe y obras Martín Lutero no ha dicho la última palabra. Evidencia de su problema está en el hecho que no sabía qué hacer con la Epístola de Santiago, el hermano de Jesús. En su protesta contra la deformación del papel de las obras de justicia en la vida cristiana, no siempre se nota con suficiente claridad en las Asambleas esa visión de la Iglesia como el nuevo pueblo de la alianza de la gracia de Dios, en el cual, librados de la esclavitud del pecado, nos sometemos por la gracia a la nueva Ley de Cristo. El cristiano asume este compromiso libre y gozosamente porque en la gracia de Dios su “yugo es fácil y ligera su carga”. De modo que en este contexto de gracia la contradicción entre fe y obras en el concepto luterano es superada. El discipulado libremente asumido dentro de la comunidad de los discípulos de Jesucristo es la forma concreta y visible que toma la salvación de Dios en este mundo.
 
CONCLUSIÓN
En la medida en que España siga su evolución socio-económica las tentaciones a acomodarse a las formas de fe y vida personalmente más fáciles y socialmente más aceptables serán cada vez mayores. Y en la medida en que continúen las nuevas corrientes de apertura política, las presiones a participar en la vida pública (incluso en formas que contradicen el espíritu del Evangelio) se presentarán con mayor agudeza.
Pero Dios nos provee con recursos espirituales y humanos a fin de discernir Su voluntad y serle fieles en estos tiempos de cambios. Para este fin se nos promete la presencia del Espíritu Santo. También han sido bendecidas las Asambleas de Hermanos en España con todos los dones y ministerios que necesitan para ser en verdad su pueblo fiel. Dios le ha dado hombres con verdadero corazón de pastor; maestros que son amantes de la verdad de Dios y cuyas vidas, al igual que doctrinas, reflejan auténticamente al Jesús del Nuevo Testamento; profetas con visión clara de la obra de Dios en su pueblo en el pasado, al igual que en el momento actual, cuyas palabras a veces son cortantes, pero  según la Revelación Divina, son Palabra de Dios para la Iglesia en nuestros tiempos.
Los Hermanos participan de una preciosa herencia espiritual. En su tradición histórica cuentan con recursos para su vida congregacional en forma única. Pero esta herencia seguirá siendo preciosa en la medida en que están dispuestos a retornar continuamente a sus raíces en la persona de Jesucristo en el Nuevo Testamento con verdadero espíritu de arrepentimiento que se manifiesta en una disposición a conformar su vida radicalmente a la Suya en un discipulado obediente.”

 
Publicado en la Revista “Edificación Cristiana”, núm 2, Año 1.976)