miércoles, 26 de junio de 2013

3ª Etapa de la iglesia del Señor en Lavadores (Vigo, redactado en 1.976, fin de la serie)


3ª Etapa:

En esta fecha, ya éramos 53 miembros en comunión, más unos 35 que eran niños, jóvenes y familiares congregantes, que de esta manera formábamos cerca de los cien, los cuales, sabiendo la responsabilidad y los deberes que a cada uno nos tocaba, nos hemos puesto a trabajar: a) para edificar espiritualmente la iglesia, con la sana doctrina y todo el consejo de Dios; b) para edificar seguir adelante con la proclamación del Evangelio y ganar almas para Cristo, y c) para ir amortizando la deuda que habíamos contraído mediante los préstamos de dinero para la construcción del nuevo edificio. Y así, teniendo estos tres puntos delante de nosotros y reclamando la ayuda del Señor, nos enfrentamos con esta 3ª etapa de la vida de esta iglesia. El diablo no ha cesado de "arrojar sus dardos" sobre las heredades del Señor, pero en todo momento hemos notado la presencia de Aquel que todo lo puede, y que permanece fiel al lado de sus siervos para ayudarles a llevar "la carga".
En el año 1.966, eran promovidos a las glorias del Señor sus siervos doña Elena y don Edmundo Woodford, que como queda dicho había servido al Señor y a la iglesia, en calle General Aranda, 25, desde el año 1.938; estos siervos de Dios han realizado una labor muy constructiva en Vigo, ya que don Edmundo era siempre muy dinámico en todas las facetas de la Obra del Señor, pues en lo que respecta a la Obra en esta zona de Lavadores, nosotros le debemos mucho a estos siervos, ya que tanto sus consejos, como su ayuda moral y espiritual, siempre eran muy oportunos; todos los hermanos en Vigo, como fuera de esta ciudad (ya que don Edmundo era además de pastor un auténtico misionero), así de esta manera era conocido y estimado en toda España, a los cuales tenemos todos mucho que imitarles, todos estamos muy agradecidos al Señor por haberles enviado a nosotros y poder disfrutar de su ministerio por más de 46 años aquí en Galicia.
Estamos en 1.976 y durante estos once años transcurridos de esta tercera etapa en nuestra iglesia, ha habido sus "altibajos", nuevas almas han sido alcanzadas para Cristo, algunos hermanos se han ido al extranjero, otros militan en Iglesias hermanas; también algunos ya fueron llamados por nuestro Redentor para gozar de sus "moradas eternas con Él". También hemos recibido a otros que han venido de iglesias vecinas, y así, en la actualidad, podemos contar con 73 miembros comulgantes y 60 congregantes. Nuestras actividades son las normales de una iglesia local; los domingos tenemos, a las 10 horas, "la mesa del Señor". A las 12, Escuela Dominical y a las 6 de la tarde, proclamación del Evangelio; los lunes, a las 8, culto de oración; los miércoles, también a las 8, ministerio y enseñanza de la Palabra de Dios para creyentes; el grupo de señoras se reúne cada quince días para celebrar su culto de oración, y cada jueves para realizar sus visitas domiciliarias a enfermos, etc. La juventud también tiene su actividad propia; en esta iglesia se edita una revista trimestral multicopiada, "El sembrador cristiano", que, de momento es la única en nuestros medios aquí en las iglesias de Galicia. En cuanto a la evangelización, estamos haciendo todo lo que el Señor nos concede; el año pasado y en colaboración con "Evangelismo en Acción", se han realizado por toda esta zona más de 300 encuestas sobre Jesucristo, muchos nos dieron su dirección para recibir el disco y el curso bíblico, luego hemos visitado a algunos de aquellos que vimos más interesados, pero su interés por las cosas de "arriba" ha sido muy pobre, ya que la confusión de diversas sectas que existen en esta ciudad lo eclipsa todo. También se ha "sembrado" con tratados y literatura bíblica, por varias veces, todos los barrios y aldeas y calles del contorno de la ciudad, pero hasta ahora poco fruto se ha visto de esta labor.
Aquí, en Vigo somos tres iglesias hermanas, y entre las tres seremos unos 300 creyentes. La ciudad tiene unos 250.000 habitantes, así que aún no somos un 3 por 1.000, pero creemos que mucho más podríamos hacer si en realidad hubiera más espiritualidad en las vidas de los creyentes.
Y ahora, pensando algo en cuanto al futuro, y sobre todo en estos 25 años que restan de este siglo, ¿qué diremos? Pues que el Señor tiene un propósito para la Iglesia, ya que de otra manera ya la tendría con Él en el cielo; y el propósito es que todavía no está completado el número de sus redimidos, y Él nos tiene a nosotros aquí en la tierra para usarnos en este ministerio; sabemos que los días son malos, pero ¿cuándo fueron buenos? Yo creo, amados hermanos, que no podemos alegar excusa alguna para hablar de Cristo a toda criatura; libertad tenemos la que queremos, nadie nos impide predicar el Evangelio, lo que hace falta es que lo hagamos menos con nuestra boca y sí más con nuestro testimonio y con nuestras vidas, ya que la gente lo que quiere es ver y no tanto oír.
 

(Fin de la serie)

(Redacción: Josué González)

(Publicado en la revista "Edificación Cristiana", año 1.976, Núm 4)

 

martes, 18 de junio de 2013

2ª Etapa de la iglesia del Señor en Lavadores (Redactado en 1.976, III Parte).


 
Como queda dicho, una vez que la nueva iglesia se ha establecido en esta zona (pues éramos unos 30 miembros en comunión), no solamente nuestra misión era la evangelización y edificación del pueblo del Señor, sino que también el Señor nos dio el interés de ir a la adquisición de un nuevo edificio; para ello, teníamos que comprar el terreno y luego llevar a cabo la edificación del mismo.
Cada vez, el lugar que disponíamos se quedaba más pequeño; nuevas almas eran añadidas a la iglesia, y, por otra parte, los niños que el Señor iba dando a los matrimonios creyentes nos hacían "apretujarnos" más cada día y sentirnos más responsables de una Obra que realmente el Maestro había puesto en nuestras humildes manos; a esto se añadía las malas condiciones higiénicas (pues no teníamos ningún servicio de aseo, etc.) y ya veíamos que nos era "violento" invitar a nuestras amistades a escuchar el Evangelio.
En estas condiciones, nos pusimos todos a trabajar y a orar, cada cual "granjeaba su talento", se escribieron cartas a hermanos en España y en el extranjero, los hermanos en calle G. Aranda también estaban respaldándonos con toda la ayuda que podían y el Señor se manifestaba a nuestro favor, pues a modo de anécdota diremos que un señor que vino del extranjero un día llamó a don Edmundo para regalarle unos terrenos que poseía como herencia de sus padres, en San Pedro de Sórdoma (aldea donde en el año 33 don Tomás Berkley había predicado en aquel salón el Evangelio). Así estos terrenos se vendieron y ya dieron para la adquisición del lugar donde se había de construir el nuevo edificio.
De esta manera llegamos al año 1958; el Señor nos había ayudado y ya teníamos algún dinero para comenzar las obras, antes de comenzar éstas, era menester llevar a cabo un destierro de los terrenos donde se iba a emplazar dicho edificio; todos trabajamos con pico y pala para ahorrarnos los gastos que este capítulo supondría, y así se comenzaron dichas obras.
En 1.960 quedó terminada la planta baja, y el piso se iría arreglando conforme a las posibilidades; este edificio quedó instalado en Camino de Fermín, núm. 3, Barreiro, más conocido por avenida Ramón Nieto, núm. 350, interior, Lavadores-Vigo. Una vez construido el edificio, estuvimos pensando pedir el correspondiente permiso para trasladar la iglesia a dicho lugar, y como el "ambiente" era hostil, un siervo del Señor, don Mariano San León, nos sugirió que hiciéramos una comunicación al Gobierno Civil de que: "a partir de la fecha X, la Iglesia Evangélica que se reúne en calle Severino Cobas, núm. 58, con permiso gubernativo número X se reunirá en Camino Fermín, núm. 3, para celebrar sus cultos y actividades propias de dicha Iglesia"...  Y después de llegar a las fecha señalada en dicho comunicado nos fuimos al nuevo local pero después de estar allí por dos domingos, el señor gobernador comunicó a don Edmundo "que si no nos habíamos reunido en el nuevo local, que no lo hiciéramos, pues no era cosa de comunicar, sino de pedir permiso...".
Con toda la humildad que caracteriza a los hijos de Dios, nos volvimos de nuevo al antiguo local (ya que no lo habíamos entregado a su dueña), y entonces pedimos el correspondiente permiso gubernativo al cual no nos han contestado hasta dos años más tarde, diciéndonos que nos era "denegado" dicho permiso y que teníamos que buscar otro emplazamiento, puesto que esta zona es declarada "zona militar".
Por aquella fecha, estaba entre nosotros el siervo del Señor don Eric Bermejo (hoy en Valladolid), el cual nos dijo que en su nombre, y como sin saber nada del permiso anterior, iba a pedirlo nuevamente al señor gobernador; y cuál no sería nuestra sorpresa, que a las tres semanas nos vino aprobado el deseado permiso. Alabando y glorificando al Señor de nuestras vidas, nos fuimos definitivamente para establecernos en dicho lugar, era en el año 1.965.
 

3ª Etapa...

 

(Continuará)

(Redacción: Josué González)

(Publicado en la revista "Edificación Cristiana", año 1.976, Núm 4)

 Foto: local de la iglesia en Lavadores

lunes, 3 de junio de 2013

Biografía del matrimonio Trenchard en preparación: solicitud de ayuda




Comisión de Publicaciones del Centro Evangélico de Formación Bíblica

Madrid, junio 2013

Estimados amigos y colaboradores de Ernesto Trenchard y Gertrudis Willie:

Asunto de interés: Biografía del matrimonio Trenchard en preparación

Hace años que hemos estado preparando materiales para esta biografía, que reconocemos debería haber salido hace tiempo, pero las ocupaciones y las circunstancias de salud de los que originalmente se iban a encargar del asunto han dificultado la tarea hasta tal punto que al final nos hemos visto obligados a ecomendarla a nuestro buen amigo y colaborador Dr. Tim Grass, autor del libro “Generaciones: la influencia de los misioneros británicos en España 1834 – 1990”, que acabamos de publicar por CEFB. Nos complace anunciar que el Dr. Grass ha aceptado el encargo, aunque por otros compromisos previamente contraídos, no podrá terminar susodicha biografía hasta pasados tres años. Lamentamos el nuevo retraso que esta situación causará, inevitable en las circunstancias del programa del Dr. Grass, pero la demora nos da cierto margen de tiempo para que todos los que quieran contribuir al libro, puedan hacerlo sin excesiva premura.

Somos conscientes de que muchos de vosotros ya contribuisteis al número especial de la revista EDIFICACIÓN CRISTIANA de mayo de 1973 dedicado a don Ernesto.  Pero han pasado cuarenta años desde aquel entonces y hace falta poner al día y revisar aquel material y es muy posible que tengais nuevas reflexiones, recuerdos quizá, de esos dos gigantes de la fe, cuya influencia en varias generaciones de siervos de Dios en España e Hispanoamérica ha sido enorme, sobre todo por su ejemplo y sus escritos, todo lo cual contribuirá a situarles en una nueva perspectiva.  En todo caso, os recordamos que el susodicho nº especial incluía muy poco material sobre doña Gertrudis, puesto que ella todavía vivía cuando se preparó el material.  La biografía que se prepara tiene la finalidad de contemplar ambos protagonistas.

Así que se necesita materiales nuevos: cartas, reflexiones, recuerdos, fotos, que en lo posible deben ser originales.  Éstos deben ser identificados claramente al dorso, indicando a quien pertenecen, y cuál fue la fecha y el lugar reflejados (en el caso de las fotos), para posterior devolución.  Todo el material debe ser enviado al

 Centro Evangélico de Formación Bíblica

C/ Trafalgar 32, 2ºA

28010 MADRID

España

por correo normal o si es por correo electrónico, debidamente escaneado a


Las fotos en lo posible deben ser originales o copias muy nítidas.  La fecha tope para que hagamos llegar todo al Dr. Grass sería el 30 de junio de 2014, pero cuanto antes podamos pasarle los materiales mejor.

Por último, rogamos vuestra colaboración por si hemos olvidado u omitido involuntariamente a algún amigo o colaborador de los biografiados, para que nos deis su nombre o nombres, a fin de reunir todo el material posible.  Ni que decir tiene que estamos a vuestra disposición para cualquier aclaración puntual que quisérais tener, o alguna sugerencia que queráis hacernos.  Muchas gracias en nombre del Dr. Grass y de la Comisión de Publicaciones del CEFB.

Con un saludo fraternal en Cristo.
 
Nota: foto de don Ernesto y doña Gertrudis Trenchard
 
 

miércoles, 29 de mayo de 2013

Albores de la Obra del Señor en Vigo (Redactado en 1.976, II parte).


1ª Etapa de la iglesia del Señor en Lavadores.

En el año 1.919, llegó a Marín (Pontevedra) don Edmundo Woodford, el cual había nacido en Londres en 1.881; después de once años ayudando a los señores Turrall, conoció a doña Elena, casándose con ella en 1.922 en dicha villa de Marín; luego estos amados siervos del Señor se fueron a servir a su Señor a las aldeas de Taboadela, Calvos de Bande, etc., en la provincia de Orense. Finalizada la guerra civil en 1.938 se establecieron en Vigo, donde el Señor les bendijo grandemente en la Iglesia de Aranda, 31.
Todos los creyentes de la zona de Lavadores seguíamos formando una sola iglesia en calle G. Aranda; por esta fecha, 1.942, la dueña del antiguo local en Severino Cobas, 58, le "rogó" a don Edmundo que le volviera a alquilar el bajito de su casa, el cual fue nuevamente alquilado y acondicionado para celebrar un culto semanal, manteniendo de esta manera el testimonio público con el correspondiente permiso gubernativo; dicho culto se hacía los miércoles de cada semana, y así llegamos al año 1.953, cuando los ancianos y don Edmundo, juntamente con toda la iglesia, vieron la necesidad de que todos los hermanos que residíamos en esta zona de Lavadores pasáramos de "Anexo" a establecernos como iglesia local, para la gloria del Señor, y al mismo tiempo a todos nos era más cómodo porque no teníamos que desplazarnos unos tres kilómetros (pues esa es la distancia que habrá entre Lavadores y G. Aranda).

2ª Etapa...

(Continuará)
(Redacción: Josué González)
(Publicado en la revista "Edificación Cristiana", año 1.976, Núm 4)


lunes, 20 de mayo de 2013

Albores de la Obra del Señor en Vigo (Redactado en 1.976).


 
"La obra del Señor aquí, en Vigo, data ya de los principios de este siglo; pues allá por el año 1.910 llegaron a Galicia un grupo de hombres de Dios que han sido los primeros "pioneros" que abrieron los surcos en esta tierra gallega, la cual estaba "reseca y dura" por el desconocimiento de Dios y el evangelio de Su Gracia. Uno de dichos pioneros (además de otros que trabajaron en otros pueblos) se llamaba don Tomás Berkley, con su esposa doña María; estos abnegados siervos de Dios, juntamente con algunos creyentes que ya había en Vigo, fueron los que edificaron la Capilla Evangélica en la calle Pi y Margall (hoy General Aranda, 25), la iglesia iba creciendo por la fidelidad de aquellos que habían encontrado en Cristo a un Salvador perfecto y eterno que a la vez llenaba por completo los corazones y las almas de todos aquellos que le aceptaban y le seguían para servirle con gozo y con honra; ya que el testimonio evangélico siempre ha sido muy notable en esta ciudad, pues realmente los siervos del Señor que al principio vinieron a Galicia no solamente han entregado una doctrina sana y santa, sino que "han enseñado todo el consejo de Dios".
Este siervo de Dios, don Tomás, tuvo la visión de extender el Evangelio por las afueras de la ciudad, y muy en seguida se abrió Obra en San Vicente de Trasmañó, Morgadanes, Oleiros, San Pedro de Sárdoma y Lavadores, etc.
Allí, en Sárdoma, los vecinos vinieron a buscar a don Tomás para que fuera a dicha Aldea a predicarles el Evangelio (pues se habían enfadado con el cura) y para ello prepararon el Salón "La Aurora de Sárdoma" (era un salón vecinal), luego, a los pocos meses, harían las "paces" con el cura y todo quedaba sin efecto; sin embargo, aquellos buenos vecinos han puesto los bancos que habían construido para dicho salón a la disposición de don Tomás. Allá por el año 1.933, don Tomás, juntamente con los hermanos de calle Pi y Margall, 31, se acercaron a la zona de Lavadores y comenzaron a predicar el Evangelio al aire libre en los barrios y en las eras.
El Señor ha bendecido la "semilla" de Su santa Palabra, y varios vecinos aceptaron el Evangelio de la gracia de Dios; luego ya se predicaba no solamente al aire libre, sino que había buenas oportunidades de visitar en las casas aquellos familiares de los nuevos convertidos, a los cuales se le testificaba del grande amor del Señor.
Cuando ya había un buen grupo de creyentes en esta zona, don Tomás alquiló un bajo de una casita, se acondicionó un poquito, y una vez por semana se tenía un culto de evangelización; muchos se burlaban, "pero el Señor seguía añadiendo a la Iglesia a los que se salvaban". Luego se hicieron cultos también el domingo hasta que al estallar el Movimiento quedó clausurado este local. Pero todos los creyentes siguieron con el testimonio en la calle G. Aranda, 31. En el año 1.938, era promovido a la casa del Padre, en Inglaterra, don Tomás Berkley, y después, en el año 1.940, lo sería doña María, la cual ha sido sepultada en San Vicente, después de servir al Señor cuarenta años en España.
 
(Continuará)
 
(Redactado por Josué González y publicado en la revista "Edificación Cristiana", núm 4, año 1.976)
 Foto: don Tomás Berkley

lunes, 6 de mayo de 2013

Comienzo de la obra evangélica (AA.HH) en Perlio. Fene (Prov. de La Coruña)



Hace unos años que nuestro amado hermano don Ramiro Vázquez Rivas reside en Perlío, con su señora, hijos y nietos. También los tiene en Ares, en donde su obra para el Señor y el servicio al pueblo de Dios es motivo de constante agradecimiento. Pero en Perlío, después de reuniones regulares en casa, acaba de inaugurar en el mes corriente de mayo un local adjunto a su casa, expresamente preparado para atraer a los vecinos. Oremos que esta obra traiga bendición a las almas. La industria de los astilleros y el afán de esta vida produce mucho materialismo en aquel pueblo. ¡Cuán importante, pues, es el privilegio de ser “Sal de la tierra” y “Luz del mundo”!
En conclusión, al elevar a Dios nuestro ¡EBENECER!, recordemos lo que nos manda el Señor de la mies: “Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lc 21:36). “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mat. 28:20)

(Publicado por Jorge de M. Davis en “Edificación Cristiana”, año 1.977, núm.  5)

martes, 30 de abril de 2013

Comienzo de la obra evangélica (AA.HH) en Soaserra (La Coruña) 1.928



"Por el año 1.928 algunos vecinos de este pueblo, en las alturas de la Sierra, decidieron que no era necesario seguir pagando ciertos foros a la Iglesia Parroquial. Al consultar la Ley sobre esta cuestión, se les indicó, casi en broma, que el único remedio de eximirse de esta carga, sería que se hiciesen “Protestantes”.
Buscaron, por tanto, a mi padre en El Ferrol, pero estaba ausente. De manera que recibiendo noticias de la obra evangélica en Ares, pronto visitaron allí a don Arturo Ginnings, quien no tardó en subir a Soaserra para predicar y enseñar el Evangelio. Así que por la gracia de Dios se convirtieron de todo corazón al Señor algunos de aquellos labradores. Uno de éstos acondicionó su pajar, a falta de local propio para capilla evangélica y para predicar al público. El Pajar se utiliza hasta esta fecha, en 1.977, pero al escribir estas líneas, ya se está construyendo activamente una capilla amplia y moderna.
Hubo, como siempre, persecuciones y tiempos difíciles. El problema de la falta de cementerio de disidentes se enfrentó mediante el esfuerzo y sacrificios del pequeño grupo de creyentes. Dieron terreno, y construyeron un cementerio que atrae la vista, en unja carretera importante. El pueblo de Dios en Soaserra siguió fielmente y creció, siendo visitado constantemente, no sólo desde Ares, sino también desde El Ferrol. De aquí subían con frecuencia los domingos don Ángel Fernández con alguno de sus hijos, andando y volviendo en el mismo día, cruzando la Ría de El Ferrol.
El testimonio en Maniños y Cardeita (Cabañas) ha sido el resultado de la fe de hermanos de Soaserra, que cuando se casaron abrieron sus casas en aquellos lugares en esa época, para que allí también sus vecinos conociesen las Buenas Nuevas. En ambos sitios hubo bendición, y hoy disfrutan de capillas propias, levantadas con mucho sacrificio y con amor al Señor."

(Publicado por Jorge de M. Davis en “Edificación Cristiana”, año 1.977, núm.  5)